Este vídeo es conmovedor.
Mi enhorabuena al colegio: director, profesores que han demostrado ser MAESTROS de la vida para sus alumnos al apostar firmemente por la inclusión de niños con dificultades en el aula.
Gran ejemplo de educación inclusiva.
La inclusión realza los valores y el talento de la persona por encima de cualquier discapacidad, relativizándola y neutralizando su impacto vital.
Estas" personitas" nos dan a todos una gran lección de vida
domingo, 20 de enero de 2013
sábado, 19 de enero de 2013
5 lamentos principales de las personas en su lecho de muerte
Una enfermera que ha trabajado en cuidados paliativos durante añosnos cuenta su experiencia muy humana y enriquecedora.
"Durante muchos años he trabajado en los cuidados paliativos. Mis pacientes eran los que habían ido a casa a morir. Momentos muy especiales se compartieron. Yo estaba con ellos en las últimos tres a doce semanas de sus vidas. La gente crece mucho cuando se enfrentan a su propia mortalidad.
Aprendí a no subestimar la capacidad de alguien para el crecimiento. Algunos cambios fueron fenomenales. Cada uno experimenta una variedad de emociones, como se espera: la negación, el miedo, la ira, el remordimiento, más negación y la aceptación final. Sin embargo, cada paciente encuentra su paz antes de partir, cada uno de ellos.
Cuando se les preguntaba acerca de cualquier arrepentimiento que tenían o cualquier cosa que harían de manera diferente, los temas comunes surgieron una y otra vez. Aquí están los cinco más comunes:
1. Ojalá hubiera tenido el coraje de vivir una vida fiel a mí mismo, no a la vida que otros esperan de mí.
Este fue el pesar más común de todos. Cuando las personas se dan cuenta que su vida está a punto de terminar y miran hacia atrás con claridad en ella, es fácil ver cuántos sueños se fueron sin cumplir. La mayoría de la gente no había cumplido aún la mitad de sus sueños y tuvo que morir sabiendo que era debido a las elecciones que habían hecho o a las que no habían hecho.
Es muy importante honrar al menos algunos de tus sueños en el camino. Desde el momento en que pierdes tu salud, ya es demasiado tarde. La Salud da una libertad que muy pocos se dan cuenta, hasta que ya no la tienen.
2. Me gustaría no haber trabajado tan duro.
Esto vino de cada paciente de sexo masculino que cuidé. Echaban de menos la juventud de sus hijos y la compañía de su pareja. Las mujeres también hablaron de este pesar. Pero la mayoría eran de una generación anterior, muchos de los pacientes de sexo femenino no habían sido sostén de la familia. Todos los hombres que cuidé lamentaron profundamente haber gastado tanto de sus vidas en el trabajo.
Al simplificar su estilo de vida y tomar decisiones conscientes en el camino, es posible que no necesites el ingreso que piensas que necesitas. Y mediante la creación de más espacio en tu vida, eres más feliz y más abierto a las oportunidades de nuevos destinos, que más se adapten a tu nuevo estilo de vida.
3. Ojalá hubiera tenido el coraje de expresar mis sentimientos.
Muchas personas suprimieron sus sentimientos con el fin de mantener la paz con los demás. Como resultado, se conformaron con una existencia mediocre y nunca llegaron a ser lo que eran realmente capaces de llegar a ser.
Esto vino de cada paciente de sexo masculino que cuidé. Echaban de menos la juventud de sus hijos y la compañía de su pareja. Las mujeres también hablaron de este pesar. Pero la mayoría eran de una generación anterior, muchos de los pacientes de sexo femenino no habían sido sostén de la familia. Todos los hombres que cuidé lamentaron profundamente haber gastado tanto de sus vidas en el trabajo.
Al simplificar su estilo de vida y tomar decisiones conscientes en el camino, es posible que no necesites el ingreso que piensas que necesitas. Y mediante la creación de más espacio en tu vida, eres más feliz y más abierto a las oportunidades de nuevos destinos, que más se adapten a tu nuevo estilo de vida.
3. Ojalá hubiera tenido el coraje de expresar mis sentimientos.
Muchas personas suprimieron sus sentimientos con el fin de mantener la paz con los demás. Como resultado, se conformaron con una existencia mediocre y nunca llegaron a ser lo que eran realmente capaces de llegar a ser.
No podemos controlar las reacciones de los demás. Sin embargo, aunque las personas pueden reaccionar inicialmente al cambiar la forma en que están hablando con honestidad, al final se plantea la relación a un nivel completamente nuevo y más saludable. O es eso, o es soltar la relación enfermiza de tu vida. En cualquiera de las dos, ganas.
4. Me gustaría haber estado en contacto con mis amigos.
A menudo no se dan cuenta verdaderamente de todos los beneficios de sus viejos amigos hasta que llegan sus últimas semanas y no siempre fue posible localizarlos. Muchos de ellos habían llegado a estar tan atrapados en sus propias vidas que se había dejado ir amistades de oro en los últimos años. Hubo muchos lamentos profundos acerca de no haber dado a la amistad el tiempo y esfuerzo que merecían. Todo el mundo echa de menos a sus amigos cuando están muriendo.
Es común para quien sea con un estilo de vida ocupado dejar caer las amistades. Pero cuando te enfrentas con que tu muerte se acerca, los detalles físicos de la vida desaparecen. La gente quiere tener sus asuntos financieros en orden, si es posible. Pero no es el dinero o el status lo que guarda la verdadera importancia para ellos. Ellos quieren hacer las cosas en orden más para el beneficio de aquellos a quienes aman. Por lo general, sin embargo, están demasiado enfermos y cansados de manejar cada vez esta tarea. Todo esto se reduce al amor y las relaciones al final. Eso es todo lo que queda en las últimas semanas, el amor y las relaciones.
5. Me gustaría haberme dejado ser más feliz.
Este es un uno sorprendentemente común. Muchos no se dieron cuenta hasta el final de que la felicidad es una elección. Ellos se habían quedado atascados en viejos patrones y hábitos. El llamado "confort" de familiaridad desbordado en sus emociones, así como en sus vidas físicas. El miedo al cambio les había dejado fingiendo a otros, y a su propio ser, que estaban contentos. Cuando muy adentro, anhelaban reír correctamente y hacer tonterías en su vida de nuevo. Cuando estás en tu lecho de muerte, lo que los demás piensen de ti, está muy lejos de tu mente. ¡Qué maravilloso es ser capaz de dejar ir y sonreír de nuevo, mucho antes de que estés muriendo."
La vida es una elección. Es tu vida. Elige conscientemente, elige sabiamente, elige con honestidad. Elige la felicidad.
viernes, 18 de enero de 2013
Mira a los problemas de frente
Un gran maestro y un guardián compartían la administración de un monasterio zen. Cierto día el guardián murió, y había que sustituirlo. El gran maestro reunió a todos sus discípulos para escoger a quien tendría ese honor. “Voy a presentarles un problema —dijo—. Aquel que lo resuelva primero será el nuevo guardián del templo”.
Trajo al centro de la sala un banco, puso sobre este un enorme y hermoso florero de porcelana con una hermosa rosa roja y señaló: “Este es el problema”.
Los discípulos contemplaban perplejos lo que veían: los diseños sofisticados y raros de la porcelana, la frescura y elegancia de la flor… ¿Qué representaba aquello? ¿Qué hacer? ¿Cuál era el enigma? Todos estaban paralizados. Después de algunos minutos, un alumno se levantó, miró al maestro y a los demás discípulos, caminó hacia el florero con determinación y lo tiró al suelo.
“Usted es el nuevo guardián —le dijo el gran maestro, y explicó—: Yo fui muy claro, les dije que estaban delante de un problema. No importa qué tan bellos y fascinantes sean, los problemas tienen que ser resueltos. Puede tratarse de un florero de porcelana muy raro, un bello amor que ya no tiene sentido, un camino que debemos abandonar pero que insistimos en recorrer porque nos trae comodidades.
Sólo existe una forma de lidiar con los problemas: atacarlos de frente. En esos momentos no podemos tener piedad, ni dejarnos tentar por el lado fascinante que cualquier conflicto llevan consigo”.
Los problemas tienen un raro efecto sobre la mayoría de nosotros: nos gusta contemplarlos, analizarlos, darles vuelta, comentarlos… Sucede con frecuencia que comparamos nuestros problemas con los de los demás y decimos: “Su problema no es nada… ¡espere a que le cuente el mío!” . Que tiene de fascinante tu problema para que te mantenga hechizado?. Busca la solución y desaparecerá el hechizo!. La pregunta o la pócima es la siguiente: ¿Qué quieres en vez de eso? Y a partir de ahí traza un plan de acción.!!
jueves, 17 de enero de 2013
martes, 15 de enero de 2013
Educacion Emocional,Social y de la Creatividad
En el Congreso Internacional de Educación Emocional,Social y de la Creatividad, Mario Alonso Puig nos aporta su visión, avalada por datos de estudios científicos, sobre la importancia de aportar a las nuevas generaciones una preparación más adaptada al mundo de hoy en día, en donde el reconocimiento y la gestión de las emociones, tanto de las nuestras como de la de los demás, resulta vital para alcanzar una vida equilibrada.
Además también enfatiza la necesidad de fomentar la creatividad y nos ofrece unas cuantas claves sobre cómo crear entornos para aumentar la motivación de nuestros menores.
lunes, 14 de enero de 2013
sábado, 12 de enero de 2013
Abriendo puertas
¿Sabes dónde están las mejores oportunidades de tu vida?
¿Has pensado que cada persona con la que te cruzas tiene algo para ti?
De la misma manera, tú también tienes algo para ella.
Nuestras vidas se enriquecen cuando las compartimos con los demás.
Una manera estupenda de abrirte a nuevas posibilidades son las buenas relaciones. Puedes empezar siendo amable y atento con las personas con las que tratas durante el día.
A todos nos gusta que nos traten bien, sean simpáticos con nosotros y muestren interés por nuestras vidas. A veces una simple conversación amistosa con un conocido ha derivado en una oportunidad que no habías imaginado.
No se trata de ir pensando qué beneficio puedes obtener de las personas con las que te cruzas, simplemente sé amable por el placer de serlo. El primer beneficio que tendrás será sentirte a gusto contigo mismo.
Hay muchas personas que se levanta “cansadas de vivir” y un simple “buenos días” con una sonrisa le hace sentirse mejor. A medida que practiques repartir tu simpatía verás como los demás estarán dispuestos a hacer por ti cosas que no esperabas.
A veces es más sencillo de lo que pensamos hacer amigos y tener relaciones enriquecedoras. Si das lo mejor de ti, recibirás lo mejor de los demás.
Ya sé… no con todo el mundo. Una cosa es ser bueno y amable y otra ser tonto.
Tú mismo sabes dónde está el límite. A los que te tratan “mal”, ignóralos. No les des la oportunidad de que practiquen su antipatía contigo.
Algo importante es no estar esperando que te devuelvan lo que tú das y menos que lo haga la misma persona. Da sin esperar porque el Universo se encargada de compensarte.
Si alguien no te devuelve un saludo o una sonrisa, no sufras. Es mejor pensar que esa persona tiene algún problema o no se siente lo suficientemente bien como para actuar como tú. No todo el mundo es capaz de mostrarse amable con los demás. Pero tú se lo puedes contagiar.
Prueba con
- Un “buenos días” auténtico puede darle un color diferente a tu mañana.
- Una sonrisa a un desconocido puede ser el comienzo de una bonita amistad.
- Un favor desinteresado puede convertirse en una oportunidad inesperada.
- Una conversación con un vecino puede descubrirte una persona que siempre estuvo cerca.
- Un mensaje de agradecimiento puede darle la vuelta a tu día.
- Un regalo “porque sí” puede ser el comienzo de una relación duradera.
- Una llamada con verdadero interés puede abrirte una puerta que no esperabas.
Empieza a utilizar el poder de tu simpatía, amabilidad e interés por las personas que te rodena y verás como recibes más de lo que das.
(Fuente: www.exitoalos40.com)
viernes, 11 de enero de 2013
jueves, 10 de enero de 2013
miércoles, 9 de enero de 2013
El caballo en el pozo
Un breve relato, muy revelador. Una metáfora que admite muchas lecturas y cuya interpretación dejo abierta.
Cuenta la historia que un campesino, que se enfrentaba a grandes dificultades para salir adelante, tenía algunos caballos para los trabajos de su pequeña propiedad. Un día, para su pesar, su capataz descubrió a uno de los animales en un pozo muy profundo del que era casi imposible sacarlo. Aunque el caballo no estaba herido, el campesino evaluó la situación y concluyó que la operación de rescate suponía una inversión demasiado alta. Poco dado a la compasión, decidió entonces que era preferible ordenar al capataz que sacrificase al caballo lanzando tierra en el pozo hasta enterrarlo. Y así lo hicieron, comenzaron a rellenar el pozo con tierra pero, a medida que ésta caía sobre el animal, se la sacudía, la pisoteaba y quedaba acumulada en el fondo del pozo, lo que posibilitaba al caballo subir y subir lentamente hacia la superficie. Así, la tierra que le fue tirada encima para enterrarlo en el pozo, se convirtió, una vez bien sacudida, en el suelo firme que pisar para poder salir del mismo.
Hacia una dirección similar a la del cuento apunta este aforismo: “Con las piedras que me arrojaron, construí mi bello hogar”.
martes, 8 de enero de 2013
¿A que esperas para ser tu mismo?
Desde que nacemos recibimos mensajes, muchos de los cuales interiorizamos sin saber porqué. Mensajes que nos indican que está bien y que está mal, pero ¿Quién ha decidido lo que es adecuado? “No interrumpas a los mayores mientras hablan”, “Ponte esta ropa”,"No seas egoísta”, “No te fíes de nadie” "En esta vida cada uno va a lo suyo"
A través de negaciones y deberes, poco a poco, vamos adquiriendo una forma de pensar, sentir y ver el mundo. Se nos moldea para ser lo que la sociedad quiere que seamos; si eres chica, se espera que estudies una determinada carrera, que vistas con un estilo y que actúes de forma diferente a los chicos.
De esta forma, según crecemos vamos perdiendo la espontaneidad y diversidad del ser humano, la confianza en el otro y más importante aún, en uno mismo.
No se fomenta la confianza, la seguridad y el conocimiento interior, elementos básicos para una sociedad satisfecha y feliz. Ser lo que la sociedad quiere que seas significa plegarte al modelo común, seguir al rebaño. Perder tu esencia innata, tu espontaneidad, en definitiva, dejar escapar tu felicidad.
Si te gusta pasear con pantalón corto en pleno invierno por el paseo marítimo, ¡hazlo! Siempre, hagamos lo que hagamos hablaran de nosotros así que actúa sin tener en cuenta “el qué dirán”. Cuando te digan “No lo conseguirás” o “tu no vales para esto” asiente, sonríe y sigue hacia delante. No te enfrentes, no te enfades, no merece la discusión.
¡Lo más importante es lo que tú piensas de ti mismo!
Toma decisiones según tu conocimiento interior, confía en lo que tú piensas y sientes, ten valor para llevar a cabo lo que decidas. Si estás convencido de que ese es el camino correcto, lo será. Si en tu andadura hacia la consecución de tus sueños te caes, tranquilo, incluso esa caída esconde un gran tesoro, la enseñanza que te deja.
El amor existe, la gente buena, el altruismo y las buenas intenciones también, ¿Quién te inculcó que no era así? Podrás trabajar en lo que te gusta y apasiona, podrás estar rodeado de maravillosas personas, podrás conseguir todo lo que te propongas,lo que te hace feliz y no dejándote guiar por convencionalismos o “deberías”.
Por eso, si eres padre deja a tu hijo tomar sus decisiones y aprender de sus equivocaciones. Si tienes pareja, deja que tu pareja sea como es, sin hacer de ella lo que tú quieres que sea. Y tú, haz lo que te haga feliz en cada momento.
¡Lo más importante es lo que tú piensas de ti mismo!
Toma decisiones según tu conocimiento interior, confía en lo que tú piensas y sientes, ten valor para llevar a cabo lo que decidas. Si estás convencido de que ese es el camino correcto, lo será. Si en tu andadura hacia la consecución de tus sueños te caes, tranquilo, incluso esa caída esconde un gran tesoro, la enseñanza que te deja.
El amor existe, la gente buena, el altruismo y las buenas intenciones también, ¿Quién te inculcó que no era así? Podrás trabajar en lo que te gusta y apasiona, podrás estar rodeado de maravillosas personas, podrás conseguir todo lo que te propongas,lo que te hace feliz y no dejándote guiar por convencionalismos o “deberías”.
Por eso, si eres padre deja a tu hijo tomar sus decisiones y aprender de sus equivocaciones. Si tienes pareja, deja que tu pareja sea como es, sin hacer de ella lo que tú quieres que sea. Y tú, haz lo que te haga feliz en cada momento.
Reflexiona sobre los mensajes que llegan a tu vida, ten valor y confianza para rebatir aquello con lo que no estés de acuerdo. Y aunque desentone, haz lo que te apetezca en cada momento. Vive siguiendo el camino de tu felicidad, recuerda, de tu felicidad, no la de otros.
No temas, no desconfíes del prójimo, cree en tu valía, cosecha el sano egoísmo hacia ti mismo, cuídate y mímate.
Tú eres lo más importante que existe. Enamórate de la persona más hermosa, valiosa y atractiva que haya existido jamás: TÚ.
No temas, no desconfíes del prójimo, cree en tu valía, cosecha el sano egoísmo hacia ti mismo, cuídate y mímate.
Tú eres lo más importante que existe. Enamórate de la persona más hermosa, valiosa y atractiva que haya existido jamás: TÚ.
lunes, 7 de enero de 2013
Un consejo: "No des consejos a los demás"
Afirman los expertos M. Mercè Conangla y Jaume Soler, creadores de la Fundación AMBIT, Instituto para el Crecimiento Personal, de Barcelona, que el secreto para mantener relaciones personales sanas es:
"Evitar dar consejos a los demás, aunque sea con el intento de ayudarles. Se trata de respetar en todo momento la libertad del otro, su proceso y ritmo de aprendizaje. El hecho de no inmiscuirnos en su vida solo tendrá efectos positivos, y nos va a evitar mucho sufrimiento además de tener otras ventajas:
• Favorecer la construcción de un modelo autónomo de persona.
• Respetar la forma de ser propia y única de cada persona.
• Fomentar la construcción de la confianza en uno mismo y en el propio criterio e intuición.
• Desdramatizar los errores, que pasan a ser parte del camino del aprendizaje, e integrarlos para que lo aprendido sea aplicable en el presente y futuro.
• Prevenir reacciones agresivas, dado que no pontificamos ni hacemos bandera de nuestras ideas y forma de ver el mundo.
• Fomentar una comunicación más abierta y flexible, que permita incorporar visiones alternativas y complementarias a las nuestras."
¿Estás de acuerdo con ellos?
domingo, 6 de enero de 2013
¿Como estás dando?

¿Quién no se ha quejado alguna vez de la cara de pocos amigos del frutero de la esquina, de la cajera del supermercado o del señor de detrás de la ventanilla?. “Si tiene un mal día, yo no tengo la culpa”.
Reconozco que en alguna ocasión me he sorprendido a mí misma diciendo en alto estas palabras. Lo cierto es que sería interesante que nos preguntáramos lo que esas personas sienten al otro lado del mostrador, donde todo el mundo se acerca para pedirles algo, ya sea la fruta, el impreso o los filetes de pollo, donde todo lo que reciben son demandas y no siempre nos damos cuenta de darles las gracias. Es su trabajo, sí, pero desconocemos lo que pasa por sus cabezas, cómo se sienten, lo que reciben cada día. Nunca he estado detrás de un mostrador, con lo cual no puedo saber lo que sucede, tan sólo imaginármelo.
Lo cierto es que también depende de nuestra actitud con estas personas el trato que ellas nos den. La vida es un continuo juego de dar y recibir y según damos así recibimos. Ahora bien, ese dar ha de ser sincero y sin esperar nada a cambio.
Hace unos días, fui a hacer la compra a uno de los supermercados que tengo por el barrio y en cada sección que me paré para pedirle algo al dependiente de turno y cuando pasé por caja también, decidí fijarme en la chapita que llevaban con su nombre. Una vez recogía lo que me estaban sirviendo, simplemente les decía gracias con una sonrisa mirándoles a los ojos seguido de su nombre.
Jamás pensé que ese pequeño gesto pudiera alegrarme tanto la mañana, porque las caras un poco adustas y de resignación de esas personas de pronto cambiaban. Su expresión era una mezcla de sorpresa y agradecimiento adornada con una sonrisa sincera que muy pocas veces había visto hasta ahora.
La importancia de nuestro nombre…a veces no nos damos cuenta de lo que eso significa.
Siempre he dicho que los nombres se me olvidan y que sin embargo no se me olvida una cara. Es algo cómodo, porque acordarse de los nombres de las personas requiere un pequeño esfuerzo. Ahora llevo tiempo cambiando esa práctica por la de aprenderme los nombres. Lo cierto es que llamar a alguien por su nombre es una muestra de interés porque automáticamente esa persona deja de ser uno más, es Juan el pescadero, Javier el que atiende en la carnicería o es Ana, la cajera que come a las 5 de la tarde cuando acaba su turno. El nombre lo cambia todo y las personas saben agradecerlo. Os invito a que hagáis la prueba. Os aseguro que con ese pequeño detalle estáis contribuyendo a hacerles el día más alegre a cualquier persona y por lo tanto a vosotros mismos, es una forma de dar y recibir al mismo tiempo.
Según damos así recibimos y no me refiero a la cantidad de lo que damos, sea lo que sea, sino a la calidad, a la forma en que lo damos mostrando interés sincero en la otra persona. No es algo que nos hayan enseñado de pequeños…siempre nos han dicho que hay que dar, porque el que da es bueno, con lo cual muchas veces damos para obtener un reconocimiento, una palmadita en la espalda y que se hable bien de nosotros.
Cada vez que des algo, te invito a que te hagas la siguiente pregunta: ¿cómo estoy dando?
Si no sabes responderte, simplemente analiza lo que recibes cuando das. Ese es el mejor medidor de la calidad con la que has dado, porque te indica si has dado de verdad pensando en el otro o pensando únicamente en ti mismo.
(Fuente: www.tucaminocoaching.com)
sábado, 5 de enero de 2013
10 maneras de seguirle la pista a mi FELICIDAD
Una de las cosas que aprendí hace tiempo fue la de dejar de buscar la felicidad. ¿Suena raro verdad?
Dejé de hacerlo porque generalmente, aunque todos tenemos una idea distinta de lo que es la felicidad, suele ocurrir que nos hacemos una idea equivocada de lo que nos hace felices: un puesto de más responsabilidad, ganar más dinero, comprarse un coche nuevo…
En su lugar, en lugar de buscar la felicidad, intento “seguirle la pista a mi felicidad”. ¿Cuál es la diferencia?
Lo segundo es algo más complicado que lo primero. Lo primero suele responder a una forma idealizada de nosotros mismos que en muchas ocasiones perseguimos y solamente nos lleva a la frustración. Seguir la pista a la felicidad, en cambio, es un ejercicio que hay que hacer todos los días y que consiste en estar atento a esos momentos cuando uno es feliz, reconocerlos y perseguirlos activamente.
En mi caso, “seguirle la pista a mi felicidad” me lleva a cosas totalmente distintas de las que había imaginado para mi. Y mi manera de seguirle la pista se reduce, por lo tanto, a una máxima bien sencilla pero esencial: haz más de lo que te hace feliz, haz menos de lo que te hace infeliz.
De nuevo, fácil de formular y difícil de mantener presente en mi día a día. Por eso, de vez en cuando, me hago una lista de las cosas que me dan y que me quitan energía. Y de forma activa me “impongo” hacer más de unas y menos de las otras.
Ésta es mi lista para este año:
1. Más decirle a la gente cosas bonitas
¿Cuántas veces has pensado “esta tía es fantástica” y no se lo has dicho?¿Cuántas veces has visto un trabajo bien hecho y no lo has reconocido?¿Cuántas veces te ha admirado la generosidad de alguien y te lo has guardado para ti? Una de las cosas que me hacen más feliz es decirle a la gente las cosas buenas que pienso de ellos en el momento en que me pasan por la cabeza.
2. Más charlas interminables y viajes con amigos
Esto requiere poca explicación. Algunos de los mejores recuerdos de este año han sido los viajes con amigos y las conversaciones hasta la madrugada con ellos. Si no tienes la oportunidad de marcharte de viaje, hablar es gratis. Si tus amigos están lejos, Skype sigue siendo fantástico.
3. Más ordenar mi trabajo y buscar hacer siempre las cosas de forma excelente
Llegas al trabajo, enciendes el ordenador y te pones a trabajar. GRAN ERROR. Esa es la mejor manera para que vuelvas a casa con la sensación de no haber avanzado nada (y consecuentemente perdiéndote el agradable placer de volver con el deber cumplido).
Lo primero que intento hacer nada más llegar a la oficina (y sin encender el ordenador) es anotar las tres cosas más importantes que puedo hacer en ese día. Las tres cosas que harán que mi trabajo avance sustancialmente. Ni cinco ni diez, ni todo lo que debería hacer. Solo tres. Porque tengo el compromiso de que mi trabajo sea excelente. Y es prácticamente imposible hacer de forma excelente diez cosas en un solo día.
4. Más emprender nuevos proyectos
Pocas cosas hay en este mundo que me llenen de más energía que iniciar nuevos proyectos. Si jamás lo has intentado, te lo recomiendo con fuerza. No hace falta que sean grandes. Los proyectos pequeños o simplemente el participar de los proyectos de otros es tan interesante como la mayor de las aventuras. Para mi lo importante es que los nuevos proyectos me lleven a trabajar con gente nueva, que me enseñe nuevas cosas y me lleve a situaciones en las que no he estado nunca antes.
5. Más ser un ejemplo positivo para los demás
Una de las cosas que más feliz me hace es saber que todo lo bueno que me está pasando -que me vaya bien en todos los sentidos y la proyección pública que eso tiene- sirva de inspiración para otros.
6. Menos trabajar en cosas que no me divierten
Te parecerá imposible pero puedes dejar de trabajar en las cosas que no te gustan. Si tu trabajo tiene cosas que te divierten y cosas que no, haz más de las que te divierten y deja atrás las que no. Si haces más de lo que te gusta harás un trabajo excelente y eso te llevará muy lejos. Si sigues haciendo lo que te quita energía los más probable es que termines sin ella y haciéndolo mal.
7. Menos estar con personas que me quitan energía
A veces, sin saber por qué, acabamos sentados en una mesa con una persona que nos hace sentir mal, nos chupa la energía y nos deja el resto del día sintiéndonos fatal. Identifica y termina esas relaciones lo antes posible. Si son amigos tuyos, déjalos atrás. Si son gente con la que trabajas, reduce las reuniones y el contacto con ellos. En serio, hazlo.
8. Menos sedentarismo y pereza
Adelgazar, tener un cuerpo 10. Ese es el propósito de mucha gente en año nuevo.
Yo prefiero disfrutar lo que va entre medio: hacer ejercicio e ignorar mi pereza. Ésto último es importante: unas de las cosas que he conseguido hacer este año es ignorar mi pereza, no le hago caso, me marco unos días y unas horas concretas para hacer ejercicio y esté cansado o no voy a hacer deporte. Sin perdón. El resultado es que acabo más relajado, feliz
9. Menos noches sin dormir
Esto está muy relacionado con lo anterior pero no exclusivamente. Una de las principales ventajas de terminar con el sedentarismo es que se duerme mucho mejor. Y dormir es fundamental para estar feliz. No sé si a vosotros os pasa lo mismo pero día que no duermo, día que me siento triste. Si duermo, todo es fantástico. Pero no solamente va ligado al deporte. Quizás no hace falta salir hasta las cinco todos los findes y vale más la pena una reunión de amigos el domingo o salir a pasear por la ciudad.
10. Menos porquería
Compramos más cosas de las que necesitamos. Ya lo sabes. Compra menos porquería. Porque si bien es cierto que hay algo de placer en comprarte cosas, ese placer es extremadamente breve y el agujero vuelve a aparecer. Por no decir que tu casa acaba llena de mierda. Tendemos a acumular pero eso no nos lleva a ninguna parte. Mira los reportajes sobre ricos, ellos están tan preocupados por su yate como tú por comprarte una tele nueva. Y ninguna de las dos llena ni a uno ni a otro. No te dejes atrapar. La próxima vez que quieras comprar algo piénsatelo dos veces. ¿Realmente lo necesitas? Y si no lo necesitas pero realmente lo quieres asegúrate de que la porquería que compres sea realmente buena porquería. Para que, por lo menos, te dure un tiempo.
En fin, esas son las mías.
¿Qué cosas vas tú a “hacer más” y a “hacer menos” este año?
(Fuente:Francisco Polo )
5 creencias míticas muy limitantes para erradicar
Durante los primeros años de nuestras vidas, nuestras mentes absorben toda la información que recogen nuestros sentidos para conformar un sistema de referencia, un conjunto de creencias que nos ayudará a entender la realidad. Por otro lado, esas creencias también nos establecerán límites a esa realidad, en un principio para proporcionarnos seguridad en nuestro aprendizaje, aunque más adelante necesitemos modificar y ajustar nuestras creencias para mantener un ritmo adecuado para nuestra evolución personal.
¿Cuáles son las fuentes de donde provienen tus creencias?
Principalmente es tu familia más cercana la que te transmite su paradigma de referencia, aunque con la revolución de los medios de información que hemos experimentado durante el último siglo, son cada vez más fuentes de información las que nos llegan a influir en la forma en que miramos la realidad a lo largo de nuestra vida.
En este artículo he seleccionado varias creencias que cuestionar a la hora de plantearte una evolución en tu desarrollo personal en cada una de las áreas en las que influyen. A medida que las leas, pregúntate hasta qué punto consideras verdaderas las afirmaciones que contienen.
1.- Sobre la felicidad: Cuanto más ignorante, más feliz.
También conocida en el refranero por “Ojos que no ven, corazón que no siente”,esta creencia nos oculta inconscientemente muchas opciones, nos hace mirar hacia otro lado y permanecer en nuestra zona de confort evitando cuestionar nuestra realidad para poder prosperar. El contenido de este artículo que ahora lees choca frontalmente con esta creencia.
2.- Sobre el trabajo: Esfuérzate y trabaja duro para obtener más y mejores resultados.
Esta creencia nos lleva a centrarnos más en el proceso que en el motivo (motivación) de nuestro trabajo, nos dice que lo importante es la cantidad de tiempo que le dedicamos, y no lo que nos aporta. Asociamos la palabra trabajo a palabras como esfuerzo, autoridad, disciplina, sacrificio, voluntad, imposición y obligación. ¿Cómo queremos disfrutar de nuestro trabajo si tenemos programado en nuestra mente una creencia así?
3.- Sobre la Salud: La genética nos hace así y no podemos cambiarla.
O lo que es lo mismo, la salud de nuestro cuerpo y nuestra forma física tienen un destino escrito en nuestros genes. Según esta creencia carecemos del poder de transformarnos y de cambiar nuestro cuerpo a mejor. Sin embargo, no tenemos que esforzarnos mucho para encontrar evidencias de lo contrario: La epigenética, que estudia cómo los factores no genéticos afectan al desarrollo humano, nos demuestra cómo a través de nuestros hábitos y estilo de vida, especialmente en cuanto a dieta, ejercicio físico, hábitos de sueño y niveles de estrés se refiere, alteran la expresión de determinados genes en nuestro ADN y nos ayudan a mejorar nuestro estado físico, aumentando bienestar y longevidad. Esto significa que efectivamente puede haber múltiples futuras versiones de ti, y eres tú quien decide a través de tu estilo de vida hacia cuál de esas versiones evolucionas.
4.- Sobre las Finanzas: El dinero no da la felicidad.
Mítica creencia extendida por toda la población diseñada para limitar nuestra visión acerca del dinero. Cada uno de nosotros puede tener una interpretación distinta sobre esta afirmación, una interpretación racional, pero a nivel inconsciente, y especialmente si los resultados financieros en tu vida no son los que deseas, puede que la interpretación que predomine en tu sistema de creencias se parezca más a “Con dinero no hay felicidad”, o lo que es lo mismo “Si quieres ser feliz, no tengas dinero”. Si quieres atraer más dinero a tu vida, comienza a cuestionarte cómo te relacionas con él y qué creencias son las que te acercan o te alejan de él.
5.- Sobre las Relaciones: En el amor hay que sufrir.
Mediante esta creencia, tanto la persona que busca una nueva relación, como la que ya la tiene y no le satisface, se encuentran limitadas a la hora de mejorar. En nuestra cultura, remontándonos incluso a los mitos griegos, el amor se asocia casi exclusivamente al enamoramiento, a una pasión irracional, a la emoción pura y al sentimiento acompañado de sufrimiento. Sólo hay que escuchar varias canciones al azar o ver en tv alguna serie a media tarde para comprobar cómo esta creencia se alimenta de forma sistemática y diaria a través del arte, la literatura o el cine.
Si el amor es sufrimiento según esta creencia, no buscaremos más relaciones, y además, toleraremos el sufrir relaciones porque “creeremos” que es lo normal.
Puede que no dé para un guión de telenovela o la letra de una canción, pero para la vida real el amor completo, basado en la amistad, el acuerdo y la ternura, es motivo de autorealización sin sufrimiento.
Y bien, ¿Cómo te parecen de verdaderas cada una de las cinco afirmaciones?
(Fuente:Sabiduría Consciente )
viernes, 4 de enero de 2013
¿De quien es la culpa?
¿Cómo te va la vida? bien, mal, regular ¿?, y ¿de quién es la culpa…?
Ser los protagonistas de nuestra vida, consiste en asumir nuestra responsabilidad.
No asumir nuestra responsabilidad, consiste en ser simples espectadores, conformándonos con aceptar lo que nos ocurre, sin tomar partido en la mayoría de las decisiones de nuestra vida.
Si no asumimos nuestra responsabilidad y la trasladamos a otras personas ó circunstancias externas, fomentamos que cada vez estemos más lejos de ser los verdaderos protagonistas de nuestra vida.
Eso de echar las culpas a otro, es muy cómodo, ¡es verdad pero actuando así, sólo conseguimos convertirnos en personas inseguras y con poca confianza en nosotros mismos y en nuestras capacidades.
No hay nada más poderoso para una persona, que tomar decisiones, decidir qué es lo mejor para ella y a continuación hacerlo, ¿o no lo crees así?
Nuestra vida puede ir por un camino acertado o por otro no muy adecuado, pero, ¿de quién crees que es la culpa?, de los que nos han manipulado y han decidido por nosotros, ó de nosotros por no haber tenido el coraje de decir que no y tomar nuestras decisiones asumiendo sus consecuencias ¿?
¿Cuántas veces has pensado que tu vida es como es, por culpa de otros?, como por ejemplo de tus padres, que posiblemente no tenían recursos económicos ó no te trasladaron la importancia de los estudios para tu futuro, ó simplemente entiendes que no se preocuparon lo suficiente por ti.
Es posible, que cuando eras niño, tus padres tuvieran algo de culpa, es cierto, pero ahora que eres adulto, todo lo que hagas depende únicamente de ti.
Seguro que conoces a otros que tuvieron una infancia mucho más difícil que la tuya, y ahora sus vidas han evolucionado a mejor, existen numerosos ejemplos de ellos. Prácticamente la mayoría de los deportistas de élite, vienen de familias humildes o desestructuradas, y también las mayores fortunas e imperios empresariales han sido construidos desde la nada, seguro que los conoces ¿verdad? y entonces ¿por qué ellos han podido mejorar mucho sus vidas?, ¿quién es el culpable de que hoy seamos como somos?, reflexiona unos instantes…
Si, así es…, sólo nosotros somos los culpables de nuestros éxitos y fracasos, “nuestra vida depende de nosotros”, e incluso las circunstancias de nuestra vida, también dependen en gran medida de nosotros…
¿Crees qué tu vida puede mejorar…? pues ¿a qué esperas?, mejórala, depende de ti, tú eres el protagonista de tu vida, asume tu responsabilidad.
No mires alrededor cuando busques culpables en tu vida, mírate en el espejo y pregúntate: ¿de quién es la culpa?
(Fuente:Francisco Lutzardo)
jueves, 3 de enero de 2013
¿Cómo crecer?
Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo.
El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino.
Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid.
Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa.
La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
Entonces encontró una planta, una Fresa, floreciendo y más fresca que nunca.
El rey preguntó:
¿Cómo es que creces saludable en medio de este jardín mustio y sombrío?
No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías fresas. Si hubieras querido un Roble o una Rosa, los habrías plantado. En aquel momento me dije: “Intentaré ser Fresa de la mejor manera que pueda“.
Si eres de los que dedica su tiempo a intentar ser lo que no eres, es hora de que lo dediques a sacar lo mejor de ti y ser auténtico.
(Fuente: Jorge Bucay)
miércoles, 2 de enero de 2013
Dos formas muy distintas de empezar el año
En los primeros días del año cada uno de nosotros demuestra lo comprometido o comprometida que puede estar con sus metas personales. Al fin y al cabo el paso del 31 de diciembre al 1 de enero es una transición más como la de todos los demás días. Nuestro cuerpo y nuestra mente no van a notar la más mínima diferencia, seguirán obedeciendo principalmente a nuestros patrones, ciclos, automatismos y hábitos que mantenemos de año en año.
Algo hay distinto sin embargo en las celebraciones en esta transición de un día a otro, y es la tradición de festejar, de agradecer, de compartir y en definitiva de buscar un sentimiento de felicidad porque ha terminado un año y comienza uno nuevo. Podemos aprovechar este entorno para aumentar emocionalmente nuestra motivación hacia el cambio, o por el contrario, observar otro año más los mismos rituales como una costumbre sin ir más allá.
Solemos aprovechar para hacer balance y, por qué no, realizar nuevos propósitos o marcarnos nuevas metas. Pero hay un punto de inflexión, un punto en nuestro medidor de motivación que hace que esos planes se conviertan en realidad, o por el contrario que volvamos a entrar en la rueda de los mismos hábitos que pueden sabotearlos.
Te propongo que pienses y elijas conscientemente de qué forma quieres comenzar este nuevo año:
Opción 1. Todo cambia, menos yo.
Elige esta opción si consideras que lo que eres, haces o tienes ya es lo que quieres a partir de ahora. Si con el impulso que te ha llevado donde estás ahora en tu vida es suficiente para continuar por el momento. Si piensas que lo que te rodea te seguirá manteniendo donde estás.
Si esta es la opción que eliges, todo es fácil y cómodo. Relájate y disfruta del viaje. Suelta los mandos y deja que tu entorno sea el que marque la ruta, que otras personas sean las que digan lo que tienes que hacer y que las costumbres y lo que hay vaya por delante. De este modo, si algo sale como no quieres, no va a ser culpa ni responsabilidad tuya y nadie te podrá echar nada en cara.
Opción 2. Como yo cambio, todo cambia.
Elige esta opción si sientes que algo no termina de estar donde quieres que esté. Si en el año que ya ha pasado habrías cambiado todo o parte de su guión. O también si agradeces todo lo que pasó el año pasado, pero sabes que a partir de este nuevo año puedes ser más, hacer más o tener más, sólo con tu palabra, tu compromiso, y tus acciones dirigidas a cambiar, a romper hábitos que ya no te sirven y generar nuevos que te ayuden a mejorar, y a terminar el año pensando: Sí, fue un gran año.
Si esta es la opción que eliges, no lo tienes tan fácil. En frente se encuentran nada más y nada menos que los peores saboteadores que te puedas imaginar. Están escondidos en tu entorno, en las personas que menos te imaginas, y dentro de ti. Son esas voces que te dirán que no puedes, que todo está bien como está y que no te compliques la vida. Es una opción incómoda también porque serás tú quien elijas ser, hacer o tener, y serás responsable de todo lo que pase. No habrá nadie más a quien culpar.
Comienza el año eligiendo con responsabilidad y sigue disfrutando el viaje.
(Fuente:Sabiduría Consciente)
La piedra
"La Piedra"
El distraído tropezó con ella.
El violento la utilizó como proyectil.
El emprendedor, construyó con ella.
El campesino, cansado, la utilizó de asiento.
Drummond la poetizó.
David la utilizó para derrotar a Goliat;
y Miguel Ángel le sacó la más bella de las esculturas.
En todos los casos la diferencia no estuvo en la piedra sino en el hombre.
El año que acaba de entrar es el mismo para todos.
Depende de nosotros lo que hagamos con él.
martes, 1 de enero de 2013
El punto negro
Cierto día, un profesor entró en clase y entregó las hojas para realizar un examen, y les pidió que dieran vuelta a la hoja y vieran el contenido. Para sorpresa de todos era una hoja en blanco que tenía en el medio un punto negro.
Viendo la cara de sorpresa de todos sus alumnos, el profesor les dijo: ahora van a escribir una redacción sobre lo que están viendo. Todos los jóvenes, confundidos, se pusieron a pensar y a escribir sobre lo que veían.
Terminado el tiempo, el profesor recogió las hojas y comenzó a leer las redacciones en voz alta. Todas, sin excepción, se referían al punto negro en sus diferentes formas.
Terminada la lectura, el profesor les explicó: este examen no es para darles una nota, les servirá como lección de vida. Nadie habló de la hoja en blanco, todos centraron su atención en el punto negro. Esto mismo pasa en nuestras vidas; en ellas tenemos una hoja en blanco entera, para ver y aprovechar, pero nos centramos en los puntos negros. La vida es un regalo de la naturaleza, nos es dada con cariño y amor, siempre tenemos sobrados motivos para festejar, por nuestra familia, por los amigos que nos apoyan, por el empleo, por los milagros que nos suceden diariamente y, no obstante, insistimos en no mirar alrededor.
Los puntos negros son mínimos en comparación con todo lo que diariamente obtenemos, pero ellos ocupan nuestra mente en todo momento.
Abre tu atención y aprovecha cada momento que vives y sé feliz.
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