viernes, 15 de agosto de 2014

40 píldoras de sabiduría para regalar a tu hij@


Este año quería hacer un regalo de cumpleaños especial a mi hijo mayor y decidí transmitirle parte de la sabiduría que he aprendido con los años. ¿Quién sabe si las escuchará? ¿Acaso habría escuchado yo a mis padres con 24 años?
Puede que estas palabras de sabiduría nos sirvan a todos, independientemente de nuestra edad. Quizás, si nuestros hijos son más jóvenes, podemos proponernos educarles en esta sabiduría, por ejemplo.
  1. 1.- Tú no eres tu trabajo. No eres la cantidad de dinero que tengas en el banco. No eres tus posesiones.
  2. 2.- Encuentra tu pasión. Busca lo que te inspire. Encuentra algo que te encante hacer y persíguelo con todo tu corazón. Puede que encuentres la forma de ganar dinero de esta manera.
  3. 3.- El amor duele. Pero amar es mucho mejor que encerrarse en el miedo a que te hagan daño y no experimentarlo.
  4. 4.- La comunicación y el respeto son las bases para una relación duradera.
  5. 5.- En una relación se necesitan tres cosas: ganas, amor y valores compartidos.
  6. 6.- No te compares nunca con los demás. Es una pérdida de energía. Eres único y tienes tus propios dones para ofrecer al mundo.
  7. 7.- Cuida tu salud: física, mental y espiritual.
  8. 8.- No te quejes. Decide lo que vas a tolerar y llévate bien con la vida.
  9. 9.- Establece tus límites; en el trabajo, la familia y las amistades.
  10. 10.- Las cosas pequeñas también importan: con buenos modales se llega a cualquier parte.
  11. 11.- Sé agradecido. Apunta las cosas por las que estás agradecido cada día.
  12. 12.- Ten en cuenta que vas a fallar. El fracaso no es algo fatal. Aprende las lecciones, vuélvete a levantar e inténtalo de nuevo.
  13. 13.- Sueña cosas espectaculares. Te sorprenderás de lo que puede hacerse realidad.
  14. 14.- Actúa con integridad en todo momento.
  15. 15.- Llama a tus padres. Quizás te hayan puesto de los nervios, pero te han criado como mejor han sabido y podido.
  16. 16.- Conoce tus valores. No dejes que nadie, por mucho que sea tu jefe o tu pareja, viole aquello en lo que crees.
  17. 17.- No tienes por qué tener todo bajo control. Mañana será otro día.
  18. 18.- Escucha tu diálogo interno. ¿Le hablarías así a alguien a quien quieres?
  19. 19.- Corre riesgos y date un voto de confianza. Te crecerán las alas.
  20. 20.- Sé servicial con los demás. Interésate por ellos. La gente siempre se acordará de lo que has hecho por ellos.
  21. 21.- "No" es una frase completa.
  22. 22.- No te estreses demasiado por tus decisiones. Las decisiones no tienen que ser para siempre.
  23. 23.- Cultiva y alimenta las amistades. Con amor y cuidado pueden durar para siempre. Al mismo tiempo, no tengas miedo de cambiar de amigos.
  24. 24.- Eres suficiente con lo que eres: perfecto en tu imperfección.
  25. 25.- Aprende a aceptar los cumplidos. Sólo tienes que decir: "Gracias".
  26. 26.- Atrévete a mostrar que eres vulnerable. De hecho, es el mayor acto de valentía.
  27. 27.- Nunca estás solo.
  28. 28.- Perdona. Primero a ti y después a los otros. Todos estamos juntos en esto.
  29. 29.- Tu actitud siempre es una elección.
  30. 30.- Ríete mucho. Pásatelo bien.
  31. 31.- La magia ocurre fuera de tu zona de confort.
  32. 32.- Aprende a quererte a ti mismo desde ahora. Cuanto más lo dejes y más mayor seas, más te costará.
  33. 33.- No te preocupes por lo que piensen otras personas. Piensan en ti mucho menos de lo que imaginas.
  34. 34.- Sigue tu intuición. Tu instinto tiene la respuesta. Siempre.
  35. 35.- La felicidad empieza en ti. No esperes a que otra persona te haga feliz.
  36. 36.- Trata de mantener tu estabilidad económica desde el principio. Ahorra el 10% de lo que ganes. La deuda no está nada bien. Hazte tu propia comida para llevártela al trabajo. Un cappuccino y un sándwich van sumando gastos cada día.
  37. 37.- La vida no es una carrera. Párate y huele las rosas. En serio.
  38. 38.- Cuando te veas agobiado, pregúntate: "¿Dentro de cinco años esto seguirá siendo un problema?".
  39. 39.-Relájate. Respira hondo y con tranquilidad.
  40. 40.- Los cambios ocurren. Es una de las grandes verdades de la vida. Aprende a adaptarte a ellos.
  41. (Fuente: )

miércoles, 13 de agosto de 2014

El tren de la vida



La vida se asemeja a un viaje en tren. Con sus estaciones y cambios de vía, algunos accidentes, sorpresas agradables en algunos casos, y profundas tristezas en otros…

Al nacer, nos subimos al tren y nos encontramos con nuestros padres, creemos que siempre viajarán a nuestro lado… Pero en alguna estación ellos se bajarán dejándonos seguir el viaje, de pronto nos encontraremos sin su compañía y su amor irreemplazable...

No obstante, muchas otras personas que nos serán muy especiales y significativas, se irán subiendo al tren de nuestra vida... Nuestros hermanos, amigos y en algún momento, el amor de nuestra vida...

Algunos tomarán el tren, para realizar un simple paseo… Otros durante su viaje pasarán por momentos de oscuridad y tristeza… Y siempre encontraremos quienes estén dispuestos ayudar a los más necesitados…

Muchos al bajar, dejan un vacío permanente… otros pasan tan desapercibidos que ni siquiera nos damos cuenta que desocuparon sus asientos... 

Es curioso ver como algunos pasajeros, aún los seres queridos, se acomodan en coches distintos al nuestro… Durante todo el trayecto están separados, sin que exista ninguna comunicación… 

Pero en realidad, nada nos impide que nos acerquemos a ellos si existe buena voluntad de nuestra parte… De lo contrario, puede ser tarde y encontraremos a otra persona en su lugar… 

El viaje continúa, lleno de desafíos, sueños, fantasías, alegrías, tristezas, esperas y despedidas... 

Tratemos de tener una buena relación con todos los pasajeros, buscando en cada uno, lo mejor que tengan para ofrecer. En algún momento del trayecto, ellos podrán titubear y probablemente precisaremos entenderlos… pero recordemos que nosotros también, muchas veces, titubeamos y necesitamos a alguien que nos comprenda.
El gran misterio para todos, es que no sabremos jamás en qué estación nos toca bajar. Como tampoco dónde bajarán nuestros compañeros de viaje, ni siquiera el que está sentado a nuestro lado. 

A veces pienso en el momento en el que me toque bajar del tren. ¿Sentiré nostalgia, temor, alegría, angustia...? Separarme de los amigos que hice en el viaje, será doloroso y dejar que mis hijos sigan solos, será muy triste. Pero me aferro a la esperanza de que en algún momento, tendré la gran emoción de verlos llegar a la estación principal con un equipaje que no tenían cuando iniciaron su viaje. 

Lo que me hará feliz, será pensar que colaboré para que ellos crecieran y permanecieran en este tren hasta la estación final.

Amigos…hagamos que nuestro viaje en este tren tenga significado, que haya valido la pena. 

“Vivamos de manera que cuando llegue el momento de desembarcar, nuestro asiento vacío, deje lindos recuerdos a los que continúan viajando en el Tren de la Vida”

FELIZ VIAJE!!!
(Fuente: Irene Villa)

miércoles, 6 de agosto de 2014

Dirige tu vida, consigue tus sueños.- Próximo curso en Valladolid

Todos mis lectores sabéis de mi gran pasión por el Coaching, así que quiero compartir con vosotros la celebración del curso "Dirige tu vida, consigue tus sueños" que  va a impartir Montse Hidalgo, mi maestra. Será la primera vez que se realice en Valladolid, en Salamanca  va por la 38 edición. Los días 13 y 14 de agosto tendrás una oportunidad extraordinaria. 




domingo, 3 de agosto de 2014

Claves emocionales para tener una felices vacaciones


Es época de vacaciones y muchos de vosotros ya estaréis disfrutándolas o las empezaréis en breve ¡Bien! Todo el año esperando estos días y la pregunta es:
¿Por qué nos enfadamos o nos estresamos estando de vacaciones?
Aquí tenéis algunas claves emocionales para que vuestros días de descanso sean PERFECTOS ¡Mételas en tu maleta y disfruta del viaje!
  1. Paciencia: mucha gente está de vacaciones, como nosotros. Cada uno quiere hacer lo que le apetece y cuando le apetece y, a veces, nos cuesta deshacernos del estrés y las prisas que arrastramos durante todo el año. Sé paciente, respira profundamente y acuérdate de que “estás de vacaciones” y de cuánto las deseabas cuando no las tenías. Una sonrisa, una cervecita bien fría y a disfrutar.
  2. Buen humor: aprende a tomarte con humor las esperas, los cambios de opinión de tus acompañantes, los imprevistos, incluso las lluvias inoportunas. La vida no da puntada sin hilo y de todo se puede disfrutar cuando se tiene buen humor. Además, el buen humor se contagia!
  3. Flexibilidad: los planes pueden cambiar, lo decidas o no. Algunas personas llevan muy bien esto de la improvisación pero a otras, les cuesta dejarse llevar. Muéstrate flexible, aún más si viajas acompañado, eso generará un mejor ambiente y seguro que te sucederán cosas sorprendentes.
  4. Trabajo en equipo: si viajas con tu familia, amigos, pareja… tenéis que convertiros en un equipo. La comunicación es muy importante, hablad sobre aquello que os preocupe, tratad de llegar a un consenso y disfrutad del viaje JUNTOS, siempre es mucho más gratificante. Si además viajas con niños, haz que colaboren en la planificación, preparación y organización del día a día, hará que puedas estar más relajado/a y ellos se sentirán importantes!
  5. Ilusión: parece obvio, ¿no? ¿A quién no le hace ilusión unas vacaciones? En teoría a todo el mundo, pero no a todas las personas les gusta organizar los preparativos necesarios de un viaje. Eso sólo puede suplirlo la ILUSIÓN. Visualízate, imagínate disfrutando de ese rinconcito, de esa playa, de ese camino, de esas calles, de esa cultura… y márcate un objetivo bien claro.
  6. Cuídate: aprovecha estos días para cuidarte como normalmente no puedes. Por dentro y por fuera. Come cosas que te apetezcan, ponte guapo/a, mímate, lee aquél libro que tantas ganas tenías de leer, desconecta el teléfono, comparte experiencias, haz algo de ejercicio, permítete algunos caprichos, duerme hasta la hora que quieras, prueba cosas nuevas… hacerlo te cargará las pilas y te hará sentir mejor que nunca.
  7. Vive aquí y ahora: olvídate de aquello que dejaste sin hacer y de aquello que tendrás que hacer a la vuelta de tus vacaciones. La vida es sólo AHORA. Concéntrate en saborear cada plato que pruebas, en admirar la belleza de cada sitio nuevo que ves, en la conversación que estés teniendo justo en este momento. Eso es la vida. No pensar en el pasado ni en el futuro te ayudará a relajarte, a vivir con más intensidad tus días de descanso y a disfrutar de los pequeños momentos.

miércoles, 30 de julio de 2014

Tres pasos para gestionar el estrés adecuadamente



Cuando el estrés aumenta en nuestra vida todo a nuestro alrededor se ve influenciado. Nuestros amigos, nuestros compañeros de trabajo o de estudios, nuestra pareja e incluso nuestros hijos sufren las consecuencias de nuestras tensiones, las absorben y las devuelven en forma de más estrés y tensión para todos. Poco a poco, las tensiones van haciendo mella en nuestra salud y en nuestra felicidad. 

Encontrar y aplicar una manera rápida de manejar el estrés sería fantástico para todos, ¿Verdad? Aplicar el siguiente método en tres pasos te ayudará a ti y también a los que tienes alrededor. Es tan eficaz que podrás enseñárselo a quienes generan tensión a tu alrededor para que, poco, el ambiente sea, en la medida de lo posible, menos propenso al estrés. 

Paso 1: Cálmate ¿Cómo? Conócete, descubre cuando entras en “modo estrés” y qué técnicas rápidas de relajación te funcionan. Es fundamental que sepas cómo reacciona tu cuerpo y que identifiques los desencadenantes que te producen tensión para adoptar una actitud más adecuada. Tal vez te funcionen los ejercicios de respiración, la visualización, pequeñas meditaciones o salir y entrar del lugar para cambiar unos segundos de aires y ver las cosas al volver de otra manera. En definitiva, haz lo que sea necesario para calmarte. 

Paso 2: Enfréntate al problema de forma positiva Dejar pasar el problema no es una solución, solo una manera rápida de salir del paso o para evitar crear tensiones adicionales mientras se solucionan. Pero el problema volverá y, lo que es peor, estará generando y acumulando tensión hasta entonces. Una vez que te has calmado te resultará mucho más fácil enfocarlo de manera positiva, en la medida de lo posible. Afrontar los problemas de forma positiva ayuda a tomar el control sobre los mismos, lo que implica no sentirse dominado o superado por ellos. 

Paso 3: Crea hábitos para la gestión del estrés Si cada vez que te enfrentas a un problema que te genera tensión y estrés tomas medidas para calmarte, poco a poco estas acciones se irán convirtiendo en hábitos que realizarás casi sin darte cuenta ante situaciones estresantes; es más, si las situaciones se repiten con frecuencia, te afectarán cada vez menos. Realizar ejercicios para tranquilizarse en el momento que somos capaces de darnos cuenta que la situación nos ha sobrepasado o intentar ver las cosas de forma positiva, incluso después de que hayan sucedido, ayudarán a identificar las situaciones y las reacciones, es decir, a conocernos, y a identificar también el modo en que podemos enfrentarnos a esas situaciones. 

Es más fácil de lo que parece. Poco a poco se puede conseguir, aunque al principio puede que cueste un poquito de esfuerzo, sobre todo para reconocernos a nosotros mismos.

sábado, 26 de julio de 2014

Nos pasamos la vida postergando la felicidad

El escritor Javier Iriondo ha acudido a El Hormiguero 3.0 para hablarnos sobre su último libro 'Un lugar llamado destino', un libro que hace sobre todo reflexionar al lector. Pablo Motos ha leido un par de párrafos y brevemente Javier nos ha resumido que finalmente si una persona no se siente suficiente o digna le es más dificil sentirse amada.


Javier Iriondo:



jueves, 24 de julio de 2014

Discutir constantemente acorta la vida


Una persona que discute constantemente con su cónyuge, colegas o vecinos corre el riesgo de duplicar e incluso de triplicar el riesgo de morir. Ello se debe a que el estrés que generan las riñas nos vuelve más vulnerables ante diversas enfermedades.

Un equipo de investigadores daneses de la Universidad de Copenhague asegura que el estrés causado por la preocupación del día a día, debido al hostigamiento, las discusiones o las exigencias excesivas del entorno, puede conducir a enfermedades del corazón, así como a debilitar el sistema inmunológico, lo que lleva a una persona a padecer otros problemas de salud. Los efectos parecen ser mucho más alarmantes en los hombres porque, a diferencia de las mujeres, no suelen compartir sus problemas con sus amigos o familiares.
La doctora Rikke Lund, autora principal del estudio, chequeó con ayuda de sus colegas el estado de salud casi 10.000 hombres y mujeres danesas de entre 36 y 52 años de edad durante 11 años en el marco de un estudio sobre trabajo, salud y desempleo. Todos los participantes completaron regularmente un cuestionario para estipular la frecuencia con la que se enfrentaban a preocupaciones o a conflictos y con qué frecuencia se presentaban tales situaciones.
Durante este período murieron 196 mujeres y 226 hombres por causas que iban desde enfermedades del corazón o cáncer, hasta enfermedades del hígado por el abuso del alcohol y el suicidio. Los académicos utilizaron posteriormente una fórmula matemática para calcular la probabilidad de hombres y mujeres que murieron en función de la frecuencia con la que habían informado que discutían.
La conclusión de los expertos es que las discusiones o conflictos entre las parejas, familiares, amigos y conocidos duplican e incluso triplican las posibilidades de morir en comparación con los que rara vez discuten.
Lund sostiene que la tensión es la principal culpable de muerte prematura, ya que lleva a una persona a padecer una presión arterial alta y enfermedades del corazón. Aunque el estudio no demuestra que el estrés provoque cáncer, sí plantea la posibilidad de que el pueda conducir a una persona al suicidio o a muertes relacionadas con el uso excesivo de alcohol.

martes, 22 de julio de 2014

Cómo identificar y vivir tus propios valores



Identificar nuestros propios valores, esos que están profundamente arraigados en nosotros, y aplicarlos en nuestra vida nos facilitará la obtención no solo del éxito en la vida y en el trabajo, sino también de la felicidad.

Los valores son aquellos rasgos o cualidades que cada uno de nosotros considera que vale la pena y que representan las prioridades personales. Son, en definitiva, aquello que nos mueve desde lo más profundo de nuestro ser. Estos valores nos acompañan allá donde estemos, tanto a nivel personal como laboral.

Hacer una declaración de valores, reconocerlos como propios y aplicarlos en nuestra vida nos define como personas y nos ayuda a lograr nuestros objetivos personales y a vivir feliz y plenamente.

Cada uno debemos ser fiel a nosotros mismos. Es fácil que en ocasiones neustros valores choquen con los valores (o falta de valores) de los demás. Pero vivir en función de los valores o no-valores de los demás no sólo nos alejará de la felicidad, sino que nos dificultará lograr el éxito en la vida.

Algunos valores por los que vale la pena vivir

A veces puede resultar algo difícil identificar estos valores, sobre todo si vivimos en entornos fuertemente represivos, no respetuosos o impositivos. En la siguiente lista encontrarás algunos valores por los que realmente merece la pena vivir y sobre los que merece la pena establecer una base de comportamiento y actitud en la vida.
No es necesario que todos estos valores formen parte de nuestras aspiraciones personales. De hecho, muchos te criticarán por tener exceso o falta de alguno de ellos. Lo importante es que identifiques los que realmente te mueve a ti, sin autocensura, y que los vivas.

Algunos de estos valores son la ambición, la competencia, la individualidad la responsabilidad, la exactitud, el respeto, la dedicación, la diversidad, la mejora, la diversión, el disfrutar de la vida, la lealtad, la credibilidad, la excelencia, la honestidad,la responsabilidad, la autonomía, la calidad, la eficiencia, la dignidad, la colaboración, la innovación, el trabajo en equipo, la administración, la empatía, el logro, el coraje, la sabiduría, la independencia, la seguridad, el desafío, la influencia, el aprendizaje, la compasión, la amabilidad, la disciplina, el orden, la generosidad, la persistencia, el optimismo, , la igualdad, la integridad , el servicio, la fiabilidad, y la flexibilidad, entre otros.

¿Por qué identificar y establecer tus valores?

Tus valores se componen de todo lo que te ha sucedido en la vida e incluyen influencias de tu familia, religión, amistades y compañeros, así como de tu educación o de los que has visto o leído. Las personas efectivas y exitosas reconocen estas influencias ambientales, las identifican y desarrollan un conjunto claro, conciso y significativo de valores, creencias y prioridades. Una vez definidos, estos valores crean un gran impacto cada aspecto de la vida, ya que modelan el comportamiento e influyen en la toma de decisiones y en las interacciones personales y ayudan a establecer las metas y los propósitos.

Elijir los valores que son más importantes para ti, los valores en los que crees y que definen tu carácter es muy importante para la autoestima, base para el éxito y la felicidad. Vivir visiblemente todos los días en el trabajo y en casa estos valore es una de las herramientas más poderosas para ser la persona que quieres ser y para alcanzar tus metas y sueños, y para influir positivamente en los demás.
(Fuente: la mente es maravilloso)

domingo, 20 de julio de 2014

Y tú ¿como te comunicas con los demás?



"En un país muy lejano, al oriente del gran desierto vivía un viejo Sultán, dueño de una inmensa fortuna.
El Sultán era un hombre muy temperamental además de supersticioso. Una noche soñó que había perdido todos los dientes. Inmediatamente después de despertar, mandó llamar a uno de los sabios de su corte para pedirle urgentemente que interpretase su sueño.
- ¡Qué desgracia mi Señor! - exclamó el Sabio - Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de Vuestra Majestad.
- ¡Qué insolencia! - gritó el Sultán enfurecido - ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí!
Llamó a su guardia y ordenó que le dieran cien latigazos, por ser un pájaro de mal agüero. Más tarde, ordenó que le trajesen a otro Sabio y le contó lo que había soñado. Este, después de escuchar al Sultán con atención, le dijo:
- ¡Excelso Señor! Gran felicidad os ha sido reservada. El sueño significa que vuestra merced tendrá una larga vida y sobrevivirás a todos sus parientes.
Se iluminó el semblante del Sultán con una gran sonrisa y ordenó que le dieran cien monedas de oro. Cuando éste salía del Palacio, uno de los consejeros reales le dijo admirado:
- ¡No es posible! La interpretación que habéis hecho de los sueños del Sultán es la misma que la del primer Sabio. No entiendo por qué al primero le castigó con cien azotes, mientras que a vos con cien monedas de oro.
- Recuerda bien amigo mío --respondió el segundo Sabio-- que todo depende de la forma en que se dicen las cosas... La verdad puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la enchapamos en un delicado embalaje y la ofrecemos con ternura, ciertamente será aceptada con agrado...
- No olvides mi querido amigo --continuó el sabio-- que puedes comunicar una misma verdad de dos formas: la pesimista que sólo recalcará el lado negativo de esa verdad; o el optimista, que sabrá encontrarle siempre el lado positivo a la misma verdad".

viernes, 18 de julio de 2014

La gratitud, una gran virtud




El sentimiento de gratitud no corresponde a una de las emociones básicas. Todo lo contrario. Para experimentarla se requieren una serie de procesos complejos en la mente. No todo el mundo puede experimentar gratitud. Es una virtud reservada para los espíritus más elevados y para las inteligencias mejor desarrolladas.

A diferencia de otros sentimientos, el de la gratitud no aparece como un impulso simplemente. Exige que haya un sistema de valores éticos, en donde estén resueltos los conceptos de dar y recibir, además de una renuncia a la visión egocéntrica de la vida.

El trasfondo de la gratitud y la ingratitud

La gratitud puede definirse como un sentimiento de aprecio y valoración por las acciones que otros hacen a favor nuestro. Implica una suerte de deuda moral con quien nos hace bien. Deuda que no significa hacer un cálculo para redimirla, sino elevar la estima por quien nos hace un favor o nos prodiga un bien, y estar abiertos a la posibilidad de corresponder por el beneficio recibido.

No solamente los seres humanos experimentan gratitud. También los animales superiores cuentan con esta virtud, aunque la expresen en forma rudimentaria. Un perro, por ejemplo, entrega su lealtad a quien se ocupa de cuidarlo y amarlo.

Las personas que no son capaces de experimentar gratitud tienen un elevado narcicismo. No solamente tienen problemas de memoria, sino que también dan por sentado que merecen toda la ayuda que reciben. De hecho, muchos de ellos se atribuyen por completo los beneficios que obtienen y omiten por completo lo que los demás aportaron para poder lograrlos.

La ingratitud es propia de personas que han sido criadas con exceso de gratificaciones. No se les enseña a valorar lo que otros les dan. Sus padres le inculcan la idea de que lo merece todo, por ser quien es.
Quien ha pasado por dificultades y las ha resuelto, sabe el inmenso valor que tiene la ayuda de otros. Nada como sentirse impedido para algo, o atrapado, o vencido, para entender que la mano que otro tiende es un verdadero regalo del cielo.

Los beneficios de la gratitud

La gratitud es un sentimiento sutil y sofisticado. Casi un arte. Germina sobre la convicción de que los seres humanos somos incompletos y que nos necesitamos mutuamente. Es el producto de haber desarrollado una ética de cooperación, en lugar de una actitud de competencia o confrontación.

Según un estudio llevado a cabo por Rollin McCraty y Doc Childre, representantes de HeartMath Research Center y Quantum Intec Inc., respectivamente, las personas que son capaces de experimentar gratitud obtienen grandes beneficios para el buen funcionamiento de su corazón. Tienden a enfermar menos y son, en general, más felices.

Los agradecidos son también personas que difícilmente dan cabida a sentimientos negativos como el arrepentimiento, el resentimiento y la envidia. Son capaces de sentir gratitud, precisamente porque eligen ver lo mejor de las personas y guardarlo en la memoria.

También son más generosos. Reconocen que la ayuda mutua es un valor importante y por eso no solamente son capaces de apreciar la ayuda que reciben, sino que también están dispuestos a ayudar a otros. Por eso no todos saben agradecer: es una virtud que solamente tienen los mejores.
(Fuente: la mente es maravillosa)

martes, 15 de julio de 2014

Cuando nos disputamos la razón



Querer tener la razón en todo es el comienzo de muchas dificultades. Para muchos es casi una consigna que nace de una profunda inseguridad. Tiene que ver más con el poder que con la razón misma. De hecho, la razón no le pertenece a nadie en particular. Lo que hay son distintas maneras de razonar, así que cada cual tiene la suya.
Hay razonamientos que son más válidos, por los soportes que los confirman. Pero particularmente en el mundo de lo humano, lo razonable o no razonable dista mucho de ser fácilmente definible. ¿Tienes tú razón al decirle a otro que no esté triste? ¿O es el otro quien tiene razones para no dejar de estarlo?... La pregunta entonces es: ¿Por qué algunos quieren tener la razón siempre, quitándole merito a las razones de otros?

Las dictaduras mentales

Quienes siempre quieren tener la razón parten de la idea de que la verdad es un objeto sobre el que es posible tomar posesión. Es algo que “se tiene”, no que “se construye”. Esta creencia es de por sí falsa, en tanto todos sabemos que la verdad (incluso la científica) no es estática: cambia, se modula, se complementa o se rebate.

Lo que busca el “razonable compulsivo” no es exactamente proponer verdades más elaboradas. Su verdadero propósito va más bien en la dirección de silenciar otras formas de ver la realidad: otras verdades.

La ciencia, que tiene métodos precisamente para darle validez a sus hallazgos, tiene por premisa el escepticismo frente a sus propios postulados. Las grandes verdades no han sido construidas sobre la base de imponerse silenciando a los que esgrimen otros argumentos. Todo lo contrario. La ciencia se somete a sus propias pruebas de verdad. Cuestiona sus conclusiones. Las somete a nuevas pruebas.

Los razonadores de oficio, en cambio, dan por sentado que hay verdades inmodificables y que ellos son sus portadores. Con esa actitud solo se están protegiendo de la incertidumbre que está en el corazón de todo razonamiento, por más válido que sea. Sortean así su propia inseguridad. Las demás verdades no son motivos para ampliar su razonamiento, sino amenazas que deben silenciarse.

Hay que darle la razón al que la necesita

Cuando hablamos de personas que siempre quieren tener e imponer la razón, estamos hablando en últimas de intolerancia. De gente con convicciones ideológicas de piedra que teme lo diferente. No tienen un pensamiento libre y abierto, sino que viven presos de su forma de pensar.

En realidad, se hacen más daño a sí mismos del que podrían hacerle a los demás. Su incapacidad de escuchar los aísla. Su dificultad para comprender los estanca. Su marcada tendencia a imponerse en lugar de hacerlos más fuertes, los convierte en gente altamente vulnerable. Generalmente se sienten atormentados cuando no logran unificar el pensamiento de los demás y son excesivamente sensibles a la crítica.

Aceptar las ideas de los demás, y a los demás, no es tan difícil como algunos suponen. Basta sencillamente con no reaccionar a las palabras o actitudes de otros. No es necesario que adoptemos o validemos sus creencias, simplemente que seamos conscientes de que tienen derecho a expresarlo y que no es nuestra obligación controvertirlos. ¿Por qué una opinión contraria a la nuestra tiene que causar disgusto?

Te sorprenderías lo mucho que puedes aprender cuando adquieres la capacidad de escuchar a los demás, sin buscar sus equivocaciones, sino sus aciertos. También te darías cuenta de que eso mejora tu carácter y te hace sentirte más estrechamente unido con la raza humana. Inténtalo.
(Fuente: la mente es maravillosa)

lunes, 7 de julio de 2014

Lo que el mindfulness aporta a nuestra vida cotidiana


Mientras conducimos, resolvemos por vía telefónica algún desaguisado en la oficina, reprendemos a nuestro hijo por sus travesuras en el asiento de atrás y pensamos en los recados que hemos de hacer. Así, sin poder solucionar de una manera efectiva ningún problema, el equilibrio mental se ve alterado y se potencian las emociones negativas.


¿Quién no se ha visto nunca en este escenario? Y sobre todo, ¿quién no quiere ponerle fin? 

La psicóloga Isabel S. Larraburu nos muestra el camino para ser felices. Nos enseña a mirar correctamente, a mirar la realidad sin tapujos, a ser libres, a no sentirnos influidos por situaciones externas ni internas, a poder mirar, observar y entender con maestría. En una palabra, a llegar a entender los hechos, a uno mismo y a los demás de un modo real.

La atención plena o mindfulness, o la también llamada meditación atenta, es un proceso psicológico, un entrenamiento mental que persigue el desarrollo de una nueva manera de percibir la realidad. Una habilidad que cualquiera puede aprender y practicar, que no se opone a la celeridad de nuestras vidas. Sino que nos da herramientas para enfrentarnos a todos los cambios que vivimos continuamente, al sufrimiento de las pérdidas, a la frustración de los deseos, a la soledad causada por los apegos, a la depresión y a las adicciones. Esta nueva mirada nos conduce a estar muy presente y atento a cada instante, sin recurrir al autoengaño y a las distracciones. 

Si la llevamos a la práctica, podremos estar preparados para cualquier contingencia y podremos obtener más armonía y bienestar. con independencia de los logros del ego, una mayor resistencia a la adversidad, un estado de alerta y concentración óptimos y una mayor estabilidad anímica. Una mirada sin anhelo, ni aversión, sin valencias de bueno y malo, sin juzgar, solo advirtiendo todo tal como es, y no como nos gustaría que fuese. Como nos indica la autora de este libro Isabel Larraburu, “lo que necesitamos para alcanzarlo ya lo tenemos dentro de nosotros mismos. Todos tenemos la capacidad de ser felices, aunque algunos tienen que entrenarse para ello”.

El ejercicio de la meditación atenta está alcanzando un lugar destacado en la psicología y en la medicina. Esta técnica no es meramente un modo de relajación. Es una forma de entrenamiento mental que contribuye a reducir la propensión a modos mentales reactivos que generan estrés emocional o perpetúan la psicopatología.

CÓMO MIRAR

•Aceptar las cosas como son.
•Prestar atención a todas las actividades rutinarias que hacemos.
•Aprender a permanecer serenos.
•Sustituir el concepto por la sensación. Conocer la realidad sin contaminarla.
•Reiniciar la mente mediante la observación de la respiración. Mientras respiras te conoces.
•Evitar el autoengaño. Dejar metafóricamente hablando que se introduzca un amigo lúcido, agudo y benévolo en nuestra existencia.
•Aprender a ser meros testigos de lo que ocurre.
•Aprender a oír los pensamientos, no dejarse atrapar por ellos y reconocer las emociones sin valorarlas como buenas o malas. No deberíamos ser jueces de nosotros mismos.
•Estar despierto y atento. Eso implica una mejor capacidad para tomar decisiones, una percepción correcta, mejor autocontrol, sentido de la realidad, una mejor capacidad intelectual y una mayor resistencia a la         adversidad.
•Del control a la aceptación. Aceptar la realidad tal como es y como un valor en sí mismo, no como un trámite para lograr las metas.

Nuestra cotidianidad vista desde la meditación atenta. Algunas ideas para reflexionar
Hay que convencerse que lo más importante de nuestra vida es lo que está sucediendo ahora, entregarnos al momento presente. Ni pasado, ni futuro, solo presente.
Ser agradecido produce bienestar, mejor salud y mayor rendimiento intelectual en las personas
Más consumo menos felicidad.
Las ventajas del perdón, ahora validadas por el mundo científico, incluyen la reducción del dolor crónico, de los trastornos cardiovasculares, de la conducta violenta, el incremento de la esperanza y el alivio de los niveles de depresión y ansiedad.
La evidencia científica actual sobre la ira indica que está emoción es básicamente una cuestión de elección. Airear la ira raramente lleva a algún alivio real o a alguna catarsis duradera. Más bien conduce a más ira, tensión y excitación.
El humor es la mejor protección contra el dogma, la arrogancia, la rigidez, o incluso la desesperación. El sentido del humor siempre mantiene la posibilidad de ver las cosas de otra forma” Edgard de Bono, autor del concepto de pensamiento lateral.
Combatir el estrés con la resiliencia. Esto significa saber pedir ayuda, confiar en los propios recursos, atreverse a tomar decisiones, hablar con uno mismo y seguir nuestro propio consejo para otros, evitar pensar que las crisis son catástrofes, percibir los errores como experiencias para aprender y superarse, aceptar que el cambio es parte de la existencia, transformar la crisis en oportunidades y responsabilizarse de las propias acciones.
Transformar el apego en amor. Los cuatro aspectos del amor según el budismo son: bondad incondicional o benevolencia, compasión, alegría y ecuanimidad y libertad.

sábado, 5 de julio de 2014

La historia de Pedro



Un grupo de chavales de entre 8 a 10 años estaban jugando un partido de fútbol. Algunos de los padres seguían atentamente el partido, hasta que un niño se acercó corriendo para jugar con los demas, pero algunos le increparon para que abandonase el campo y les dejara seguir jugando el partido.

Su madre le gritó: " Pedro, ven aquí y déjales jugar".

Pedro apesadumbrado salió del campo y se sentó en una esquina ante la vigilante mirada de su madre. Siguió el partido atentamente, viendo como los demás niños se divertían jugando. Iban empatados a dos y el partido estaba a punto de finalizar.

No obstante sus ansias pudieron con él y Pedro irrumpió de nuevo en medio del campo. Su madre lo volvió a llamar para que abandonase el terreno de juego, pero a pesar de su insistencia Pedro no la hizo caso. Los otros niños comenzaron a gritarle y a insultarle para que saliese del campo, hasta que se dieron cuenta de que Pedro era un niño síndrome de Down.

En ese momento se hizo el silencio y Andrés dijo: "¡ Dejadle jugar, va con nuestro equipo!" Todos lo aceptaron sin más. Andrés era el mejor jugador y tenia una gran influencia en el resto de compañeros.

La madre de Pedro le preguntó si estaba seguro de lo que estaba haciendo y Andrés respondió con un rotundo si.

Pedro comenzó a correr con sus dificultades de un lado a otro, persiguiendo el balón sin mucho éxito, si bien su cara de felicidad era absoluta. Su madre estaba nerviosa y encantada de ver que su hijo estaba disfrutando en aquellos momentos como cualquier otro niño. El partido llego a sus últimos minutos y seguían empatados a dos tantos. De repente el arbitro pitó un penalti a favor del equipo de Pedro. Andrés coloco el balón y se dispuso a lanzar el penalti. Sin embargo, en ese momento se acercó hasta el portero y le susurro algo al oído. Andrés volvió hacia donde estaba el balón pero en vez de chutar se dirigió a Pedro y le preguntó: "¿Quieres tirarlo tú?".

Pedro comenzó a gritar y saltar de alegría. Su madre no daba crédito a lo que estaba presenciando. Totalmente emocionada se llevo las manos a la cara, tapándose las lagrimas. Pedro se acercó al balón, chutó con toda la ilusión del mundo y tan fuerte quiso golpearlo que a punto estuvo de no darle. Cuando el portero vio hacia que lado se dirigía la pelota, se tiró hacia el lado contrario y el balón entró en la portería marcando el gol que significaba el 3 a 2. Sus compañeros comenzaron a vitorear el nombre de Pedro, celebrando el gol. Todos lo abrazaron, se convirtió en el héroe del partido. Sus compañeros y los niños del equipo contrario que se unieron al grupo, lo llevaron a hombros hasta donde se encontraba su madre. Con los brazos en alto mirando al cielo, Pedro no dejaba de gritar: "¡ He metido un gol! ¿ He metido un gol!" mamá "¡ He metido un gol y hemos ganado!".

Probablemente para esa madre fue el momento mágico mas conmovedor que vivió con su hijo. Los padres de los demás niños que presenciaron ese maravilloso suceso estaban en pie aplaudiendo emocionados y orgullosos por ese gesto de bondad, de comprensión, de amor y de generosidad.

La madre de Pedro se acercó hasta Andrés, artífice del extraordinario gesto. La mujer no podía articular palabra. Entre lagrimas de felicidad, tan solo pudo decir un entrecortado y emotivo "gracias"

Estos gestos, como el del partido, conectan a las personas con su verdadera esencia, nos conectan con los otros. Son momentos de espiritualidad, momentos en los que conectamos con lo mejor de nuestro interior, cuando el ego desaparece, cuando perdemos nuestra individualidad y sentimos la compasión, la bondad y la empatia. Cuando ayudamos a reducir el sufrimiento de los demás nos ayudamos a nosotros mismos

sábado, 14 de junio de 2014

El coaching te hace crecer como persona

Es un hecho conocido que no se puede ayudar a nadie si primero la persona no pide ayuda.  A veces no pedimos esa ayuda que tanto necesitamos porque nos han educado para arreglárnoslas solos, más aún cuando se trata de temas psicológicos o emocionales. Otras veces porque nos da un poco de vergüenza hablar abiertamente de nuestos problemas y dificultades. Y otras porque nos cuesta admitir que necesitamos ayuda, ya que puede parecer una debilidad. No obstante, éstas son barreras que nosotros mismos nos ponemos.Cuando somos capaces de tomar conciencia de nuestras visicitudes, cuando hemos llegado a nuestro límite y estamos dispuestos a dar un paso adelante para progresar en nuestra vida… Entonces encontramos esa ayuda que necesitamos.
Y éste es el tipo de apoyo que se puede encontrar en el coaching. Además, creo firmemente en la importancia de transferir el poder a la persona con la que estoy trabajando en ese proceso de coaching para no crear ningún tipo de dependencia, sino una rápida interdependencia de acompañamiento y guía durante un trecho del camino, pero destinada a que esa persona pueda confiar y apoyarse en si misma pronto.
En mi opinión, la ayuda debe hacerse desde la compasión para que no haya ningún tipo de compulsión, para permitir que la persona se haga responsable de su propia vida y elecciones, para que se sienta capaz y grande, para trasferirle las herramientas con las que enfrentarse a los nuevos retos con fuerza y ánimo, para que se sienta poderosa, para que pueda liberarse de las cargas del pasado, para creer en si misma.
Cuando terminamos el proceso y puedo pasar el testigo a la persona, ya cambiada, con el objetivo de que a partir de ese momento pueda enfrentarse a lo que pueda llegar con la cabeza alta, el corazón alegre y el ánimo transformado, es uno de los momentos más satisfactorios de esta tarea que llevo a cabo. Un auténtico regalo para mí.
(Fuente: Monica Esgueva)

miércoles, 11 de junio de 2014

Cada crisis puede ser una oportunidad



¿Que la vida puede ser muy difícil en determinados momentos? Sí, es verdad. Y no te sientas solo(a), porque al reto de sortear los obstáculos que se nos presentan, todos nos enfrentamos cada día. Sin excepción. Lo importante es poder ubicarnos frente a cualquier conflicto con energía y optimismo, comprendiendo que somos seres dotados de inteligencia para plantearnos soluciones alternativas.

Al estar bien con nosotros mismos, la percepción sobre el mundo que nos rodea tiende a ser positiva. Sin embargo, las frustraciones o experiencias traumáticas en ocasiones pueden distorsionar nuestra realidad negativamente. Esto puede llegar a convertirse en algo cíclico y desembocar en una gran carga emocional, hasta el punto en que nos encontramos con el dilema de cómo manejar tanta “información” acumulada.

Grandes pensamientos

Albert Einstein, además de ser un científico excepcional, nos dejó reflexiones muy interesantes, dignas de reconocimiento. Él habla de la crisis como una oportunidad, como una “bendición” que puede sucederle a personas, a organizaciones o a países porque trae consigo progresos. Explica que los grandes descubrimientos y estrategias surgen de la angustia… “Quien supera la crisis se supera a si mismo sin quedar superado”.

Luchar es la clave para salir de la penumbra, sólo debes aprender a amarte, confiando en tu gran fuerza interna.

Pequeñas grandes claves

¿Te has sentido perdido(a) alguna vez, sin encontrarle sentido a la vida? ¿Te has visto por momentos atrapado en círculos viciosos o situaciones recurrentes? Pues bien, no busques soluciones afuera porque puedes encontrar dentro de ti todas las respuestas que buscas. Ten en cuenta estos puntos:

¡Sí puedo!: Desde el momento en que te levantes, repite esta afirmación o alguna parecida, cuantas veces sea necesario. De este modo estarás dándole otra información a tu cerebro, ayudando a tus neuronas a crear otro tipo de conexión entre ellas. Recuerda, eres el único que puede cambiar tu propia realidad.

Atrévete al cambio: Aprovecha este momento para renovarte. Intenta esas actividades que siempre tuviste en mente hacer: tomar clases de pintura, conocer otro destino, comprarte un buen libro y estudiar sobre ese tema que tanto te gusta, etc. ¿Qué es aquello que vienes posponiendo desde hace tiempo? ¿Y si este, precisamente este, fuera el momento indicado para mimarte y complacerte a ti mismo(a), cumpliendo ese deseo?

Impide caer en los vicios: El alcohol, las drogas, el cigarrillo o la sobrealimentación son algunos de los vicios a los que nos encontramos propensos durante una etapa depresiva. ¡Hay que evitarlos! Esos hábitos indeseables sólo lograrán, a la larga, alimentar aún más el estado negativo y, más tarde, te generarán sentimientos de culpa. Debemos enfrentar los problemas y estar conscientes de que los excesos son un mecanismo de evasión que nos aleja de la solución.

Busca ayuda profesional: Cuando tenemos dificultades con la digestión, lo ideal es ir al gastroenterólogo. Si sufrimos una migraña, un especialista en neurología podrá ayudarnos a identificar de dónde proviene la molestia. Lo cierto es que así como solicitamos asistencia médica cada vez que nos sentimos mal físicamente, cuando nos encontramos inmersos en estados interiores perjudiciales, difíciles de manejar, lo más recomendable es buscar ayuda profesional 

Superar la "crisis": Cada quien manifiesta sus malestares internos de distintas maneras, aunque es frecuente sentirnos nostálgicos, desinteresados, tristes o agotados. A pesar del cansancio, se debe comprender que “ninguna dificultad puede resolverse de brazos cruzados”. La voluntad es fundamental para superar estas situaciones… Es necesario que pongamos todo el interés de nuestra parte para aprender de cada situación, para extraer la sabiduría de cada crisis.

Si esta es la actitud con la que encaramos la vida, cada dificultad no será más que un “trampolín” que podrá impulsarnos tan alto como seamos capaces de imaginar…
(Fuente:La mente es maravillosa)

viernes, 30 de mayo de 2014

El valor de lo cotidiano


Cuentan que, en cierta ocasión, un joven simple pidió entrar como novicio en un templo zen. 
El abad accedió, pero viendo su escasa capacidad para realizar incluso las tareas mas fáciles, decidió encargarle que barriera bien el patio todos los días. Así pasaron las semanas, los meses y los años, y el joven simple se afanó en barrer minuciosamente el patio durante todos los días de su vida. 
Lloviera, nevara, hiciera calor o viento, estuviera enfermo o cansado, el joven simple no dejó jamás de barrer cuidadosamente el patio con su vieja escoba.
Nunca antes se había visto el patio más limpio. 
Una mañana, el abad se fijó mas detenidamente  en «el monje de la escoba» y percibió como si algo apenas visible, pero muy especial, emanara de él, algo que provocaba respeto y reconocimiento, algo en lo que antes no había reparado, acostumbrado como estaba a verlo un día tras otro, casi formando ya parte del paisaje del patio. El semblante de su rostro emanaba verdadera paz interior, verdadera sabiduría. 
Llegó ante él, lo invitó a dejar la escoba un momento, y le propuso algunas preguntas de hondo contenido espiritual. Minutos después, el abad unió las manos sobre su pecho y se inclinó ante el monje simple con una profunda reverencia: había descubierto a un auténtico iluminado.
-¿Cómo has alcanzado este estado? -le preguntó el abad-. Tú no has recibido enseñanza de los maestros del templo y ni siquiera has leído las escrituras, tampoco has meditado durante horas junto a los demás monjes, únicamente te has dedicado a barrer el patio todos los días, mañana y tarde.
-Dices bien querido abad -contestó el monje-, Mi mejor maestro ha sido la escoba, que me mostró el valor del silencio, de la humildad y del servicio; mis escrituras han sido el polvo seco del verano, las hojas del otoño, las lluvias de primavera y la nieve del invierno; y mi meditación ha estado siempre presente en la intención de barrer lo mejor que he sabido y he podido, viviendo ese momento siempre en el mas absoluto aquí y ahora. 
Oídas aquellas palabras, el abad humildemente se retiró en silencio y el monje continuó barriendo con su escoba.

miércoles, 28 de mayo de 2014

20 pensamientos de sentido común


1.- Dedícate a disfrutar cada día como si fuera una nueva vida. Esto solo depende de ti.

2.- Vive, siente y disfruta de todo lo bueno que tienes en el presente.

3.- Acepta lo imposible con actitud positiva.

4.- Tú y solo tú, puedes elegir cambiar el chip y salir del negativismo.

5.- Centra tus pensamientos y sentimientos en todo lo bueno que tienes. ¡Es mucho!

6.- Tener más no es ser más, ni ser más feliz. La felicidad la marca tu actitud.

7.- Si procuras hacer felices a los demás, ya logras gran felicidad.

8.- La alegría y el sentido del humor deberían ser tu constante, tu estado natural, tu forma de vivir.

9.- No olvides que con tus palabras puedes construir o destruir, hacer mucho bien o hacer mucho mal. Tú eliges.

10.- Pónselo fácil a la felicidad y no permitas que el pasado te haga sentir mal, ni el futuro te angustie o preocupe. Vive y disfruta ¡¡ahora!!

11.- Lleva siempre puestas las gafas inteligentes, positivas y de esperanza y todo será según el cristal de tus pensamientos, sentimientos y actitudes.

12.- Ámate, exígete, perdónate y que tu felicidad y tu luz se derramen sobre los demás. Nadie es más feliz que quien hace felices a los demás.

13.- Cultiva cada día tu espíritu con tu pensamiento y con tu obra. Deja la mejor y más profunda huella en la mente y el corazón de los demás.

14.- Dulcifica tus formas y tu carácter. Vive la paz interior y no vayas “de guerrero” por la vida.

15.- Busca, como compañeras de viaje, a personas que te ayuden a crecer: positivas, bondadosas, generosas, esforzadas, con buen humor...

16.- Evita pensamientos y sentimientos negativos como el odio, la rabia, la envidia, el rencor… y te librarás de muchos males físicos y psíquicos.

17.- El sufrimiento, las adversidades, las personas tóxicas y las enfermedades forman parte de la vida. Acéptalos, afróntalos con coraje y sigue tu camino con valentía.

18.- Soluciona tus problemas ocupándote de ellos y no preocupándote y agobiándote inútilmente.

19.- Recuerda que la vida es el mayor de los regalos y que estás aquí para ser feliz.

20.- Convierte tu vida en amor. Disfruta del hecho de amar y sentirte amado, y de ocupar un primer plano en el pensamiento y en el corazón de las personas que más quieres.
(Fuente: www.enterapiapsicologia.es)

martes, 13 de mayo de 2014

La importancia de ser agradecido


"Es de buen nacido ser agradecido".
Muchas veces nos olvidamos de este dicho popular que es una gran verdad. Son muchos los temas que escapan a nuestro control en la vida, pero sí podemos controlar cómo reaccionamos ante las cosas. 
Nuestra mente es bombardeada con millones de bits de información por segundo, razón por la cual tiene que filtrar todo lo que no está buscando activamente.

El problema radica en que, como regla general, nuestra mente tiende a ver lo que está mal y las carencias. Esto se debe a que, a fin de evitar el peligro y asegurar nuestra supervivencia, buscamos lo que está fuera de lo esperado o puede representar un peligro.
Sin embargo, si nos dejamos llevar por estos pensamientos negativos, ellos pueden comenzar a dominar nuestra mente y a afectar a nuestras expectativas. Empezamos a esperar situaciones negativas y a crear lo negativo en nuestra vida. El resultado final: una vida de experiencias y resultados decepcionantes y frustrantes.

Sin embargo, podemos detener la tendencia negativa natural de nuestra mente mediante la reorientación hacia la abundancia y lo que es positivamente posible, centrándonos en aquello de lo que estamos agradecidos. Con este cambio de visión, casi al instante tu vida puede cambiar su trayectoria. Tu mundo puede revolucionarse y todo lo que puedes crear en él. 
De esta forma nos vamos a sentir mucho mejor, siendo agradecidos, incluso cuando las cosas no van del todo bien y cuando surgen conflictos o problemas. 

Aprender a ser agradecido para disfrutar más

¿Qué visión tienes acerca de tu propia vida? ¿Eres capaz de valorar aquellas cosas positivas que tienes? ¿En qué aspectos te concentras al ver tu propia existencia? Los puntos a continuación pueden estimular tu reflexión y ayudarte a cambiar la perspectiva que hasta ahora tienes:

Abre los ojos al mundo.Tenemos que salir de nuestro “universo cerrado”, mirar hacia el exterior, a los demás y darnos cuenta de todas las cosas que tenemos y agradecer por ello. Lamentablemente, hay muchas personas en peor situación que tú, hazte consciente de ello y fíjate. Seguro que después vas a estar mucho más agradecido de la situación en la que te encuentras, de la que muchas veces quizás te quejes.

Date cuenta de todas las cosas malas que no te suceden. A veces ocurre un pequeño percance que podría haber sido mucho peor. Es importante darse cuenta de ello y estar agradecido de que el problema no haya sido mayor.

Presta atención a las cosas buenas que sí te ocurren. Muchas veces vivimos la vida sin prestar atención a las pequeñas buenas cosas que nos suceden a diario porque las cosas más “espectaculares” son más evidentes y llaman más la atención. Sin embargo, si piensas un poco verás la cantidad de cosas positivas que hay en tu vida. Es fundamental re-educarnos para aprender a pensar en positivo y ver todo lo bueno que vivimos cada día.

Aprende a ser agradecido practicándolo. Todo puede ser aprendido y la capacidad de experimentar el agradecimiento es una parte de tu carácter que siempre puede mejorarse si lo practicas. Existen formas de hacerlo, como por ejemplo escribir cada día en un “Diario de Gratitud”, tal como recomienda Martin Seligman. ¿Sabes que la eficacia de la gratitud en la vida de las personas está comprobada científicamente?

Rodéate de personas con una actitud positiva y agradecida. Las actitudes negativas y pesimistas se contagian rápidamente, por eso es importante que aquellos que nos acompañen en la vida tengan una visión optimista. También podemos nosotros mismos ayudar a otros a ver todo lo bueno que tienen en sus vidas.

Decide no ser la víctima. En momentos difíciles, o cuando pierdes a alguien, es muy importante ser agradecido con lo que todavía tienes y por las oportunidades que aún se te presentan. Se trata de no enfocarse solo en lo que consideramos malo y buscar lo positivo de cada situación. Porque siempre hay algo favorable, aunque en un principio nos cueste descubrirlo. 

Ser agradecido es una cualidad que todos admiramos en el carácter de los demás, ¿verdad? Para ello no hay razones, ni excusas. Tampoco hay edades, nunca eres demasiado viejo como para intentar ser positivo y valorar todo lo maravilloso que tienes. 

Inténtalo. Verás que puedes empezar poco a poco a sentirte agradecido por las pequeñas cosas que te ocurren.

viernes, 2 de mayo de 2014

Los dos mares



Hay en Tierra Santa dos lagos alimentados por el mismo río: el río Jordán.

Están situados a unos kilómetros de distancia el uno del otro. Pero, ambos poseen características asombrosamente distintas. Uno es el Lago de Genesaret, conocido también como Mar de Galilea o Lago de Tiberíades. El otro es el llamado “Mar Muerto”. 
El primero es azul, lleno de vida y de contrastes, de calma y de borrasca. En sus orillas se reflejan delicadamente las flores amarillas de sus bellísimas praderas. 
El Mar Muerto es una laguna salitrosa y densa, donde no hay vida y queda estancada el agua que viene del río. 
¿Qué es lo que hace tan diferentes a los dos lagos alimentados por el mismo río? 
El Lago de Genesaret trasmite generosamente lo que recibe. Su agua una vez llegada allí, parte inmediatamente para remediar la sequía de los campos. Sacia la sed de los hombres y de los animales. Es un “agua altruista”. 
El agua del Mar Muerto se estanca. Se adormece. Es salitrosa. Mata. Es “agua egoísta”, estancada, inútil. 
Pasa lo mismo con las personas. Las que viven dando y dándose a los demás, generosamente, viven y hacen vivirlas personas que, egoístamente, reciben, guardan y no dan, son como agua estancada, que muere y causa la muerte a su alrededor. Muchas gentes se parecen al Mar Muerto: sólo reciben, acumulan, no se dan y así se fabrican una vida amarga, desdichada e infeliz. Hay otros que dan y se dan a sí mismos con generosidad y sin esperar recompensa…Esta gente es la más feliz de nuestro mundo.
Cuánto más damos más recibimos. Cuanto menos repartimos de lo nuestro, más pobres nos volvemos. El que acumula para sí solo, llama a gritos a la infelicidad y ésta llega. El que reparte, abre la puerta a la felicidad.
EL SECRETO DE LA VIDA ES DAR