sábado, 14 de junio de 2014

El coaching te hace crecer como persona

Es un hecho conocido que no se puede ayudar a nadie si primero la persona no pide ayuda.  A veces no pedimos esa ayuda que tanto necesitamos porque nos han educado para arreglárnoslas solos, más aún cuando se trata de temas psicológicos o emocionales. Otras veces porque nos da un poco de vergüenza hablar abiertamente de nuestos problemas y dificultades. Y otras porque nos cuesta admitir que necesitamos ayuda, ya que puede parecer una debilidad. No obstante, éstas son barreras que nosotros mismos nos ponemos.Cuando somos capaces de tomar conciencia de nuestras visicitudes, cuando hemos llegado a nuestro límite y estamos dispuestos a dar un paso adelante para progresar en nuestra vida… Entonces encontramos esa ayuda que necesitamos.
Y éste es el tipo de apoyo que se puede encontrar en el coaching. Además, creo firmemente en la importancia de transferir el poder a la persona con la que estoy trabajando en ese proceso de coaching para no crear ningún tipo de dependencia, sino una rápida interdependencia de acompañamiento y guía durante un trecho del camino, pero destinada a que esa persona pueda confiar y apoyarse en si misma pronto.
En mi opinión, la ayuda debe hacerse desde la compasión para que no haya ningún tipo de compulsión, para permitir que la persona se haga responsable de su propia vida y elecciones, para que se sienta capaz y grande, para trasferirle las herramientas con las que enfrentarse a los nuevos retos con fuerza y ánimo, para que se sienta poderosa, para que pueda liberarse de las cargas del pasado, para creer en si misma.
Cuando terminamos el proceso y puedo pasar el testigo a la persona, ya cambiada, con el objetivo de que a partir de ese momento pueda enfrentarse a lo que pueda llegar con la cabeza alta, el corazón alegre y el ánimo transformado, es uno de los momentos más satisfactorios de esta tarea que llevo a cabo. Un auténtico regalo para mí.
(Fuente: Monica Esgueva)

miércoles, 11 de junio de 2014

Cada crisis puede ser una oportunidad



¿Que la vida puede ser muy difícil en determinados momentos? Sí, es verdad. Y no te sientas solo(a), porque al reto de sortear los obstáculos que se nos presentan, todos nos enfrentamos cada día. Sin excepción. Lo importante es poder ubicarnos frente a cualquier conflicto con energía y optimismo, comprendiendo que somos seres dotados de inteligencia para plantearnos soluciones alternativas.

Al estar bien con nosotros mismos, la percepción sobre el mundo que nos rodea tiende a ser positiva. Sin embargo, las frustraciones o experiencias traumáticas en ocasiones pueden distorsionar nuestra realidad negativamente. Esto puede llegar a convertirse en algo cíclico y desembocar en una gran carga emocional, hasta el punto en que nos encontramos con el dilema de cómo manejar tanta “información” acumulada.

Grandes pensamientos

Albert Einstein, además de ser un científico excepcional, nos dejó reflexiones muy interesantes, dignas de reconocimiento. Él habla de la crisis como una oportunidad, como una “bendición” que puede sucederle a personas, a organizaciones o a países porque trae consigo progresos. Explica que los grandes descubrimientos y estrategias surgen de la angustia… “Quien supera la crisis se supera a si mismo sin quedar superado”.

Luchar es la clave para salir de la penumbra, sólo debes aprender a amarte, confiando en tu gran fuerza interna.

Pequeñas grandes claves

¿Te has sentido perdido(a) alguna vez, sin encontrarle sentido a la vida? ¿Te has visto por momentos atrapado en círculos viciosos o situaciones recurrentes? Pues bien, no busques soluciones afuera porque puedes encontrar dentro de ti todas las respuestas que buscas. Ten en cuenta estos puntos:

¡Sí puedo!: Desde el momento en que te levantes, repite esta afirmación o alguna parecida, cuantas veces sea necesario. De este modo estarás dándole otra información a tu cerebro, ayudando a tus neuronas a crear otro tipo de conexión entre ellas. Recuerda, eres el único que puede cambiar tu propia realidad.

Atrévete al cambio: Aprovecha este momento para renovarte. Intenta esas actividades que siempre tuviste en mente hacer: tomar clases de pintura, conocer otro destino, comprarte un buen libro y estudiar sobre ese tema que tanto te gusta, etc. ¿Qué es aquello que vienes posponiendo desde hace tiempo? ¿Y si este, precisamente este, fuera el momento indicado para mimarte y complacerte a ti mismo(a), cumpliendo ese deseo?

Impide caer en los vicios: El alcohol, las drogas, el cigarrillo o la sobrealimentación son algunos de los vicios a los que nos encontramos propensos durante una etapa depresiva. ¡Hay que evitarlos! Esos hábitos indeseables sólo lograrán, a la larga, alimentar aún más el estado negativo y, más tarde, te generarán sentimientos de culpa. Debemos enfrentar los problemas y estar conscientes de que los excesos son un mecanismo de evasión que nos aleja de la solución.

Busca ayuda profesional: Cuando tenemos dificultades con la digestión, lo ideal es ir al gastroenterólogo. Si sufrimos una migraña, un especialista en neurología podrá ayudarnos a identificar de dónde proviene la molestia. Lo cierto es que así como solicitamos asistencia médica cada vez que nos sentimos mal físicamente, cuando nos encontramos inmersos en estados interiores perjudiciales, difíciles de manejar, lo más recomendable es buscar ayuda profesional 

Superar la "crisis": Cada quien manifiesta sus malestares internos de distintas maneras, aunque es frecuente sentirnos nostálgicos, desinteresados, tristes o agotados. A pesar del cansancio, se debe comprender que “ninguna dificultad puede resolverse de brazos cruzados”. La voluntad es fundamental para superar estas situaciones… Es necesario que pongamos todo el interés de nuestra parte para aprender de cada situación, para extraer la sabiduría de cada crisis.

Si esta es la actitud con la que encaramos la vida, cada dificultad no será más que un “trampolín” que podrá impulsarnos tan alto como seamos capaces de imaginar…
(Fuente:La mente es maravillosa)

viernes, 30 de mayo de 2014

El valor de lo cotidiano


Cuentan que, en cierta ocasión, un joven simple pidió entrar como novicio en un templo zen. 
El abad accedió, pero viendo su escasa capacidad para realizar incluso las tareas mas fáciles, decidió encargarle que barriera bien el patio todos los días. Así pasaron las semanas, los meses y los años, y el joven simple se afanó en barrer minuciosamente el patio durante todos los días de su vida. 
Lloviera, nevara, hiciera calor o viento, estuviera enfermo o cansado, el joven simple no dejó jamás de barrer cuidadosamente el patio con su vieja escoba.
Nunca antes se había visto el patio más limpio. 
Una mañana, el abad se fijó mas detenidamente  en «el monje de la escoba» y percibió como si algo apenas visible, pero muy especial, emanara de él, algo que provocaba respeto y reconocimiento, algo en lo que antes no había reparado, acostumbrado como estaba a verlo un día tras otro, casi formando ya parte del paisaje del patio. El semblante de su rostro emanaba verdadera paz interior, verdadera sabiduría. 
Llegó ante él, lo invitó a dejar la escoba un momento, y le propuso algunas preguntas de hondo contenido espiritual. Minutos después, el abad unió las manos sobre su pecho y se inclinó ante el monje simple con una profunda reverencia: había descubierto a un auténtico iluminado.
-¿Cómo has alcanzado este estado? -le preguntó el abad-. Tú no has recibido enseñanza de los maestros del templo y ni siquiera has leído las escrituras, tampoco has meditado durante horas junto a los demás monjes, únicamente te has dedicado a barrer el patio todos los días, mañana y tarde.
-Dices bien querido abad -contestó el monje-, Mi mejor maestro ha sido la escoba, que me mostró el valor del silencio, de la humildad y del servicio; mis escrituras han sido el polvo seco del verano, las hojas del otoño, las lluvias de primavera y la nieve del invierno; y mi meditación ha estado siempre presente en la intención de barrer lo mejor que he sabido y he podido, viviendo ese momento siempre en el mas absoluto aquí y ahora. 
Oídas aquellas palabras, el abad humildemente se retiró en silencio y el monje continuó barriendo con su escoba.

miércoles, 28 de mayo de 2014

20 pensamientos de sentido común


1.- Dedícate a disfrutar cada día como si fuera una nueva vida. Esto solo depende de ti.

2.- Vive, siente y disfruta de todo lo bueno que tienes en el presente.

3.- Acepta lo imposible con actitud positiva.

4.- Tú y solo tú, puedes elegir cambiar el chip y salir del negativismo.

5.- Centra tus pensamientos y sentimientos en todo lo bueno que tienes. ¡Es mucho!

6.- Tener más no es ser más, ni ser más feliz. La felicidad la marca tu actitud.

7.- Si procuras hacer felices a los demás, ya logras gran felicidad.

8.- La alegría y el sentido del humor deberían ser tu constante, tu estado natural, tu forma de vivir.

9.- No olvides que con tus palabras puedes construir o destruir, hacer mucho bien o hacer mucho mal. Tú eliges.

10.- Pónselo fácil a la felicidad y no permitas que el pasado te haga sentir mal, ni el futuro te angustie o preocupe. Vive y disfruta ¡¡ahora!!

11.- Lleva siempre puestas las gafas inteligentes, positivas y de esperanza y todo será según el cristal de tus pensamientos, sentimientos y actitudes.

12.- Ámate, exígete, perdónate y que tu felicidad y tu luz se derramen sobre los demás. Nadie es más feliz que quien hace felices a los demás.

13.- Cultiva cada día tu espíritu con tu pensamiento y con tu obra. Deja la mejor y más profunda huella en la mente y el corazón de los demás.

14.- Dulcifica tus formas y tu carácter. Vive la paz interior y no vayas “de guerrero” por la vida.

15.- Busca, como compañeras de viaje, a personas que te ayuden a crecer: positivas, bondadosas, generosas, esforzadas, con buen humor...

16.- Evita pensamientos y sentimientos negativos como el odio, la rabia, la envidia, el rencor… y te librarás de muchos males físicos y psíquicos.

17.- El sufrimiento, las adversidades, las personas tóxicas y las enfermedades forman parte de la vida. Acéptalos, afróntalos con coraje y sigue tu camino con valentía.

18.- Soluciona tus problemas ocupándote de ellos y no preocupándote y agobiándote inútilmente.

19.- Recuerda que la vida es el mayor de los regalos y que estás aquí para ser feliz.

20.- Convierte tu vida en amor. Disfruta del hecho de amar y sentirte amado, y de ocupar un primer plano en el pensamiento y en el corazón de las personas que más quieres.
(Fuente: www.enterapiapsicologia.es)

martes, 13 de mayo de 2014

La importancia de ser agradecido


"Es de buen nacido ser agradecido".
Muchas veces nos olvidamos de este dicho popular que es una gran verdad. Son muchos los temas que escapan a nuestro control en la vida, pero sí podemos controlar cómo reaccionamos ante las cosas. 
Nuestra mente es bombardeada con millones de bits de información por segundo, razón por la cual tiene que filtrar todo lo que no está buscando activamente.

El problema radica en que, como regla general, nuestra mente tiende a ver lo que está mal y las carencias. Esto se debe a que, a fin de evitar el peligro y asegurar nuestra supervivencia, buscamos lo que está fuera de lo esperado o puede representar un peligro.
Sin embargo, si nos dejamos llevar por estos pensamientos negativos, ellos pueden comenzar a dominar nuestra mente y a afectar a nuestras expectativas. Empezamos a esperar situaciones negativas y a crear lo negativo en nuestra vida. El resultado final: una vida de experiencias y resultados decepcionantes y frustrantes.

Sin embargo, podemos detener la tendencia negativa natural de nuestra mente mediante la reorientación hacia la abundancia y lo que es positivamente posible, centrándonos en aquello de lo que estamos agradecidos. Con este cambio de visión, casi al instante tu vida puede cambiar su trayectoria. Tu mundo puede revolucionarse y todo lo que puedes crear en él. 
De esta forma nos vamos a sentir mucho mejor, siendo agradecidos, incluso cuando las cosas no van del todo bien y cuando surgen conflictos o problemas. 

Aprender a ser agradecido para disfrutar más

¿Qué visión tienes acerca de tu propia vida? ¿Eres capaz de valorar aquellas cosas positivas que tienes? ¿En qué aspectos te concentras al ver tu propia existencia? Los puntos a continuación pueden estimular tu reflexión y ayudarte a cambiar la perspectiva que hasta ahora tienes:

Abre los ojos al mundo.Tenemos que salir de nuestro “universo cerrado”, mirar hacia el exterior, a los demás y darnos cuenta de todas las cosas que tenemos y agradecer por ello. Lamentablemente, hay muchas personas en peor situación que tú, hazte consciente de ello y fíjate. Seguro que después vas a estar mucho más agradecido de la situación en la que te encuentras, de la que muchas veces quizás te quejes.

Date cuenta de todas las cosas malas que no te suceden. A veces ocurre un pequeño percance que podría haber sido mucho peor. Es importante darse cuenta de ello y estar agradecido de que el problema no haya sido mayor.

Presta atención a las cosas buenas que sí te ocurren. Muchas veces vivimos la vida sin prestar atención a las pequeñas buenas cosas que nos suceden a diario porque las cosas más “espectaculares” son más evidentes y llaman más la atención. Sin embargo, si piensas un poco verás la cantidad de cosas positivas que hay en tu vida. Es fundamental re-educarnos para aprender a pensar en positivo y ver todo lo bueno que vivimos cada día.

Aprende a ser agradecido practicándolo. Todo puede ser aprendido y la capacidad de experimentar el agradecimiento es una parte de tu carácter que siempre puede mejorarse si lo practicas. Existen formas de hacerlo, como por ejemplo escribir cada día en un “Diario de Gratitud”, tal como recomienda Martin Seligman. ¿Sabes que la eficacia de la gratitud en la vida de las personas está comprobada científicamente?

Rodéate de personas con una actitud positiva y agradecida. Las actitudes negativas y pesimistas se contagian rápidamente, por eso es importante que aquellos que nos acompañen en la vida tengan una visión optimista. También podemos nosotros mismos ayudar a otros a ver todo lo bueno que tienen en sus vidas.

Decide no ser la víctima. En momentos difíciles, o cuando pierdes a alguien, es muy importante ser agradecido con lo que todavía tienes y por las oportunidades que aún se te presentan. Se trata de no enfocarse solo en lo que consideramos malo y buscar lo positivo de cada situación. Porque siempre hay algo favorable, aunque en un principio nos cueste descubrirlo. 

Ser agradecido es una cualidad que todos admiramos en el carácter de los demás, ¿verdad? Para ello no hay razones, ni excusas. Tampoco hay edades, nunca eres demasiado viejo como para intentar ser positivo y valorar todo lo maravilloso que tienes. 

Inténtalo. Verás que puedes empezar poco a poco a sentirte agradecido por las pequeñas cosas que te ocurren.

viernes, 2 de mayo de 2014

Los dos mares



Hay en Tierra Santa dos lagos alimentados por el mismo río: el río Jordán.

Están situados a unos kilómetros de distancia el uno del otro. Pero, ambos poseen características asombrosamente distintas. Uno es el Lago de Genesaret, conocido también como Mar de Galilea o Lago de Tiberíades. El otro es el llamado “Mar Muerto”. 
El primero es azul, lleno de vida y de contrastes, de calma y de borrasca. En sus orillas se reflejan delicadamente las flores amarillas de sus bellísimas praderas. 
El Mar Muerto es una laguna salitrosa y densa, donde no hay vida y queda estancada el agua que viene del río. 
¿Qué es lo que hace tan diferentes a los dos lagos alimentados por el mismo río? 
El Lago de Genesaret trasmite generosamente lo que recibe. Su agua una vez llegada allí, parte inmediatamente para remediar la sequía de los campos. Sacia la sed de los hombres y de los animales. Es un “agua altruista”. 
El agua del Mar Muerto se estanca. Se adormece. Es salitrosa. Mata. Es “agua egoísta”, estancada, inútil. 
Pasa lo mismo con las personas. Las que viven dando y dándose a los demás, generosamente, viven y hacen vivirlas personas que, egoístamente, reciben, guardan y no dan, son como agua estancada, que muere y causa la muerte a su alrededor. Muchas gentes se parecen al Mar Muerto: sólo reciben, acumulan, no se dan y así se fabrican una vida amarga, desdichada e infeliz. Hay otros que dan y se dan a sí mismos con generosidad y sin esperar recompensa…Esta gente es la más feliz de nuestro mundo.
Cuánto más damos más recibimos. Cuanto menos repartimos de lo nuestro, más pobres nos volvemos. El que acumula para sí solo, llama a gritos a la infelicidad y ésta llega. El que reparte, abre la puerta a la felicidad.
EL SECRETO DE LA VIDA ES DAR

sábado, 26 de abril de 2014

Hábitos para seguir creciendo en pareja


No importa si hace unos meses o varios años que viven juntos.
Las claves para una pareja feliz y sobre todo saludable, se empiezan a forjar desde el primer día. 
Es preciso dar y también aceptar a cambio. El equilibrio puede ser una de las palabras que mejor definan a una pareja, sin dudas. Porque todo debe estar, en la manera de lo posible, lo más “equitativo” que se pueda. Porque siempre ser uno el que da o bien el que recibe, a la larga termina desgastando la relación y el sufrimiento aparece. 
Nadie dice que una pareja perfecta es aquella que no tiene problemas, que no discute o que no afronta momentos difíciles, todo lo contrario. 
Una pareja ideal es la que a pesar de todo ello sigue adelante, juntas y a la par. Por eso es que si estás teniendo algunos inconvenientes con tu pareja, crees que no se están comprendiendo como antes, que discuten más de lo habitual, que no se escuchan, que cada uno está en una sintonía diferente, pues entonces es momento de que eches un vistazo a estos consejos:
 
Estén dispuestos a transformar sus deseos y necesidades: esto quiere decir, que no siempre se puede hacer lo que uno desea, el otro también tiene derecho a disfrutar de lo que le gusta. Comprometerse con el otro para que pueda ser feliz es una obligación que hemos de afrontar. Esto no significa dejar de lado nuestras preferencias, pero, como se dijo anteriormente, ser más equitativo. Esa necesidad de siempre tener razón no es para nada saludable tampoco. Ser más tolerantes para que la vida en conjunto sea más agradable y amena. Aprender a aceptar las costumbres, los hábitos y hasta los “caprichos” de la pareja, pero siempre logrando el equilibrio.

Disfruten del otro: una de las problemáticas más habituales es que cada uno hace lo que quiere sin la compañía de su pareja. Esto es bueno en cierta medida, porque también tienen que compartir cosas juntos, desde mirar una película o salir a caminar. Tal vez un simple desayuno en la cama el domingo por la mañana, una rica cena solos en casa (sin los hijos por ejemplo), una “escapada romántica de fin de semana”, etc. Intenten al menos una vez al mes hacer algo para los dos y nada más. Y algo que parece ser muy difícil de lograr es disfrutar también cuando la pareja está feliz haciendo lo que tal vez no nos guste tanto. Por ejemplo, que los hombres miren un partido de fútbol y las mujeres una película de amor (por más de que en la actualidad hay muchas señoritas que prefieren los deportes o caballeros que eligen una historia romántica, pero es simplemente para comprender el punto). 

Decir cosas positivas de la pareja delante de otras personas: al estar en público, ya sea en un cumpleaños, una reunión, una fiesta, etc nunca hay que criticar, burlarse, ridiculizar, insultar a la pareja. Todo lo contrario, tus actitudes deben hacer que él o ella se sientan seguros, apoyados y principalmente, respetados. Halagarlo con verdades y características sobresalientes de su personalidad, o resaltar algún logro que haya alcanzado en el trabajo, en la Universidad, etc. 

Sentirse seguros: no hay nada mejor que “descansar” en un sitio donde pensamos que nada nos puede pasar. Desde un abrazo a una caricia, no es preciso que sea un lugar físico, sino una sensación. Cuando dos personas están completamente seguras, es mucho más sencillo crear una buena relación. Siempre estar abiertos al diálogo, no temer a los entredichos o a los puntos de vista diferentes, no temer por el enojo del otro, aceptar las respuestas y pedir opinión. Esto va a añadir mucho a la intimidad (que no siempre es sexual) y a la frescura y salud de la pareja.
 
Comunicarse para llegar al entendimiento: tratar de hablar cuando ambos están calmados, no cuando el enojo o los nervios los dominan. Recuerda que un desacuerdo, por más pequeño que sea, que no se ha encontrado una solución, luego puede convertirse en una pelea mayor y hasta la separación. No hay que dejar que esto suceda, siempre hablar en tiempo y forma, es decir, en posición de comunión, de buena voluntad, de actitud correcta. Nada de desafiar, ironizar, buscar la pelea. 

Pedir perdón es un acto de generosidad: también es una demostración de arrepentimiento y de compromiso. Aunque pareciera tan sencilla, esa palabra de seis letras es una de las más difíciles de pronunciar, sobre todo cuando estamos enojados, dolidos, tristes, nerviosos, etc. Y otra de las cuestiones importantes, aprender a aceptarla. Es preciso sentirse libre para expresar las emociones y si no somos una persona con el “perdón” a flor de piel, hay que trabajar en ello. Lo mismo puede aplicarse para el “gracias”. 

Ir a dormir lo más juntos posibles: algunos dicen que es vital irse a la cama con el problema resuelto, otros que es mejor dejar pasar las horas de la noche para recapacitar. Está comprobado que dormir muy “pegado” a la pareja mejora notablemente la calidad del sueño, se evitan las pesadillas, se descansa más, se deja de lado el estrés, etc. Así que ya lo sabes, por una cuestión de salud física y mental, a dormir abrazados se ha dicho
(Fuente:la mente es maravillosa)

viernes, 25 de abril de 2014

Dieta mental para un cerebro sano


El cerebro funciona con energía y si sabemos cómo funciona, podremos sacarle más partido. 
Pero al igual que cualquier otro músculo de nuestro cuerpo, necesitamos entrenarlo y esto solo se logra con una “dieta mental”, compuesta por distintas actividades, que no siempre incluimos en nuestro día a día. David Rock, fundador del Neuroleadership Institute, junto con Daniel J. Siegel, describen lo qué tenemos que hacer para lograrlo. Lo han denominado “la bandeja de la mente saludable” y consta de siete actividades que hemos de realizar con frecuencia.
Veamos qué tendría que incluir nuestra dieta:
Dormir, lo que refresca la mente, el cuerpo y consolida la memoria, asienta piezas de información que hemos ido aprendiendo durante el día. No es de extrañar que cuando nos levantamos nos vengan respuestas a problemas que antes de acostarnos no teníamos solución. Simplemente, el sueño ha hecho su trabajo. ¿Y cuánto hemos de dormir? Aunque habitualmente se piense que lo normal son ocho horas diarias, Rock y Siegel aseguran que depende de cada persona. Así pues, cada uno ha de saber cuánto tiempo es el adecuado para que su cuerpo y mente estén a pleno rendimiento. Por cierto, Albert Einstein dormía normalmente 10 horas diarias excepto en el caso de que estuviera trabajando en ideas que consideraba importantes, en ese caso dormía 11. 

Jugar, para experimentar con la vida. Gracias al juego, somos más flexibles en nuestras emociones y podemos ser más creativos. Esta es la explicación científica de por qué somos más permeables al aprendizaje cuando disfrutamos con lo que hacemos. Nuestras frecuencia de ondas contribuyen a ello. 

No hacer, es posible que sea una de las más nos cuesta. No significa placer, sino tiempo para no focalizarse en nada en concreto, como cuando estamos en un avión y nuestra mente fluye sin objetivo específico u oímos música sin reparar ni en la letra. Son momentos que nos ayudan a que luego seamos más eficaces en alcanzar un objetivo. Por ello, a veces, antes de ponernos con una tarea compleja, es recomendable “perder” el tiempo haciendo otras cosas sin importancia. Es un preámbulo necesario para encontrar una solución. 

Desarrollar la introspección o vivir en el momento presente, actividades como son dar un paseo en plena naturaleza, escuchar una música tranquila o realizar algún tipo de meditación o relajación sin juicio. Ayuda a rebajar el estrés y reduce la presión arterial y la tensión muscular. De algún modo, es un actividad antesala para ser mucho más eficaces en nuestro trabajo. 

Conectar con los otros, es el tiempo dedicado a construir relaciones saludables, en las que disfrutemos de la compañía, de una buena conversación o de mantener un satisfactorio contacto físico. En alguna ocasión hemos hablado de la necesidad de la amistad como elemento que nos aumenta la esperanza de vida. Gracias a la conexión con otras personas somos capaces, además, de mejorar nuestro sistema endocrino, cardiovascular e inmunitario. 

Hacer ejercicio físico. Todos sabemos que necesitamos hacer deporte para sentirnos sanos, pero lo que ha demostrado la neurociencia es que el ejercicio físico nos ayuda también a que nuestro cerebro sea más plástico para el aprendizaje y la creatividad. Potencia además las actividades neuronales que le protegen del envejecimiento o de cualquier otro daño que podamos hacerle. La variedad en el ejercicio es amplia: desde el deporte hasta caminar, bailar, senderismo… 

Focalizarse en objetivos, es el tiempo que dedicamos a realizar tareas para ser eficientes. La tecnología nos ha ayudado a que encontremos cualquier momento a lo largo de un día para resolver problemas, emails, llamadas… sin embargo, para focalizarnos en las tareas de un modo más eficiente es recomendable que nos centremos en alguna, que no caigamos en la multitarea, que nos roba tiempo y energía. 

Pues bien, de acuerdo con la neurociencia si queremos ser más eficaces y creativos debemos incluir una serie de actividades que musculen nuestro cerebro, como las del descanso, la reflexión o el contacto con amigos. En la medida que olvidemos a alguna de las anteriores, nuestro querido cerebro se sentirá cojo de alguno de los ingredientes que le permiten ser feliz.

miércoles, 23 de abril de 2014

¿Te atreves a soñar?

Desde pequeños todos sabemos soñar. Dormidos y despiertos. Gracias a la potencia de nuestra imaginación creemos que somos capaces de cualquier cosa. Sin embargo, según crecemos perdemos esta maravillosa capacidad que luego tanta falta nos hace en la vida a la hora de ser creativos, de innovar, de cambiar nuestras vidas y de transformar nuestras empresas. Te invitamos a que te atrevas a soñar otra vez, a desafiar tu zona de confort, y a que disfrutes del placer de convertir tus sueños en realidad. ¿Te atreves a soñar?



martes, 15 de abril de 2014

¿Sabes escuchar activamente?


Se conoce mucho de los demás por lo que dicen y lo que cuentan. Así que si somos buenos escuchando, podemos aprender mucho de la gente, sus intenciones y los mensajes subyacentes. La escucha activa es fundamental a la hora de comprender a los demás; la audición es una capacidad física, pero escuchar es una habilidad social.

Escuchando de forma activa, captamos lo que la otra persona intenta transmitir y además le apoyamos para que siga hablando. Es básico que el otro perciba que le comprendes y de esta forma se va a abrir más a ti. Sin duda saber escuchar es una de las mejores cualidades que podemos cultivar como personas.

Dentro de la comunicación todo cuenta, no solo lo que decimos, sino nuestros gestos y nuestra expresión corporal en general. Saber leer más allá de las palabras, en los gestos de los demás, es de gran ayuda.

Es muy triste, pero está probado que solamente escuchamos la mitad de lo que nuestro interlocutor nos cuenta y luego no recordamos más de la mitad de eso. Penoso, ¿verdad? Normalmente escuchamos lo que queremos, al igual que vemos lo que nos interesa, al final buscamos en las palabras de los demás la confirmación de nuestras expectativas. Lógicamente, con este panorama, los equívocos y malentendidos están a la orden del día. Al final el mensaje llega distorsionado y lleno de errores.

El problema es que todos reaccionamos según lo que creemos que el otro quiere decir, y si lo hemos captado mal, nuestra reacción será inadecuada y pueden producirse conflictos que ninguna de las dos partes buscaba. 

Beneficios de escuchar activamente Al escuchar de manera activa podemos:

- Entender mejor lo que se espera de nosotros.
- Desarrollar una relación más armoniosa con nuestros compañeros de trabajo, familiares, amigos, pareja.
- Resolver los problemas más fácilmente.
- Captar significados subyacentes.

Cómo mejorar nuestra habilidad para escuchar. Definitivamente todos podemos mejorar en este ámbito; aquí van algunas ideas sobre cómo hacerlo:

1. Ten paciencia y calma.Da tiempo a tu interlocutor a expresarse con tranquilidad, no todo el mundo es un comunicador nato.

2. Trata de concentrarte en lo que estás haciendo. No estés pensando en lo que pasó ayer o lo que tienes que hacer luego. No hagas tres cosas distintas a la vez que escuchas.

3. Céntrate en la persona que está escuchando. Esto es fundamental: no estés pensando en lo que vas a decir a continuación. A veces ocurre que, en vez de escuchar al otro, solo estamos escuchando nuestros propios pensamientos, afirmando o negando internamente cada cosa que nos dicen. En otras palabras, no te escuches solo a ti mismo.

4. No dejes que tu mente vague. Haz el esfuerzo de no tener distracciones mentales.

5. Haz preguntas. Esta es una buena manera de comenzar la conversación con otra persona y darle la oportunidad de expresarse.

6. Resume lo que has escuchado. Esta es una gran manera de aclarar las cosas. A veces la gente no dice lo que realmente quieren decir y resumiendo, les ayudas a verbalizar mejor sus sentimientos e ideas.

7. Observa el lenguaje corporal y lo que no se dice. Escucha los sentimientos y las ideas que subyacen bajo las palabras.

8. No interrumpas. Esto es algo muy desagradable para el que está intentando comunicar una idea. De hecho, es bueno hacer una pausa por un momento antes de hablar. Esto ayudará a que la otra persona sienta que no hay prisas y que le estás escuchando de verdad.

Es muy importante que aprendamos a escuchar a los demás, pero aunque parezca algo muy simple, realmente son muy pocas las personas que saben escuchar de verdad, con un interés sincero en lo que el otro tiene para decir.

Si nos esforzamos en escuchar activamente, no tenemos nada que perder y mucho que ganar, pues este solo detalle puede cambiar nuestra vida y nuestras relaciones personales. Después de todo, ¿a quién no le agrada que lo escuchen
Fuente: la mente es maravillosa

domingo, 13 de abril de 2014

La relajación y la meditaciòn llega a las aulas

Los expertos dicen que, cada día, todos deberíamos pararnos un momento, quedarnos en silencio y respirar bien para disminuir el estrés, la agitación y el malestar. Los beneficios que nos pueden reportar las técnicas de relajación son muchos; también, en el ámbito educativo. Coloquio entre Luis López González, especialista en educación emocional; Berta Meneses, química, religiosa filipense y maestra Zen; yJoaquina Fernández, experta en comunicación no verbal e inteligencia emocional, preside el Instituto Humanidades y Negocios de la Universidad de Alcalá de Henares.


viernes, 11 de abril de 2014

El gran secreto es saber que el universo te da en cada momento lo que necesitas


Si aprendes que el universo es amistoso sólo te dará regalos.
La vida siempre te está apoyando aún cuando parece que no lo hace, cada objeto trae su metáfora, la respuesta a tus preguntas está en lo que tienes justo delante, ese es el regalo, está allí donde se dirige tu atención en cada instante.
Cada experiencia que vives tiene su mensaje, puedes almacenarla en el inmenso paquete de lo cotidiano y sin sentido o puedes encontrar su significado por encima de lo aparente.
Imagina que estás comprando en un supermercado, y aunque hay cientos de productos en las estanterías y eres incapaz de asimilar todos los mensajes que contienen, no te vuelves loco, sólo un producto te llama la atención cada vez. Lo mismo ocurre con los mensajes de la vida, una sola cosa te llama la atención a cada instante, síguela, entrégate totalmente a ella. Haz como el niño que en la orilla de la playa encuentra una concha. En ese momento la concha es lo más maravilloso que existe en el universo, se la acerca al oído y escucha el sonido del mar, entregado totalmente, con toda su atención enfocada en la concha.
Hay gente a la que consideras afortunada, puede que incluso tú mismo te consideres una persona de suerte y tus amigos suelan decir de ti que las cosas te son más fáciles. Pero tú sabes que la suerte no existe y que lo único que haces es estar atento, estar despierto, darle atención a la vida.
Es como nadar en un río cuando te lleva la corriente, te mueves pero sin hacer ningún esfuerzo. No insistas en ir contra corriente, es ir contra la fuerza de la vida, escucha como te habla y déjate llevar, no te pongas en medio, la vida sabe.
No creas que el camino más corto entre dos puntos es una línea recta. Recuerda que las únicas líneas rectas que conocemos son las creadas por el hombre. Si insistes en ir en línea recta vas a encontrar obstáculos. Si lo que buscas es un camino, deja de buscar, la vida te lo muestra, estate atento y sigue su curso. El río de la vida no suele avanzar en línea recta, cuando encuentra una montaña la bordea, a veces va deprisa, otras despacio y a veces parece que está parado, pero siempre avanza en dirección al océano de la existencia, cada instante más cerca. Por extraño que parezca y tanto si lo aceptamos como si no, todos acabamos cumpliendo nuestra misión.

Eric Rolf - La Medicina del Alma

viernes, 4 de abril de 2014

Meditación guiada: Paseo por el mar


Durante la meditación guiada, la mente sigue el guión que oye. Esto "ocupa" la mente y evita las distracciones y pensamientos de nuestro día a día. De esta forma, nuestro "yo interior" está libre para entrar en un estado realmente meditativo y profundo, en paralelo con lo que está siguiendo la mente.


Si tanto la mente como tu "yo interior" están siguiendo el mismo camino, por llamarlo de alguna forma, se elimina la resistencia de la mente a "perder el control" (que es lo que normalmente nos impide meditar)

Aquí tenéis otro excelente ejemplo de meditación guiada


domingo, 30 de marzo de 2014

¿Contagias energía o la robas?


Los equipos son estados de ánimo, como lo son las familias o los grupos de amigos. Podemos estar en entornos donde nos sentimos bien y en otros donde nos venimos abajo. Hay personas que nos contagian energía positiva y nos animan a dar lo mejor de nosotros mismos; otras, sin embargo, preferimos estar a varios kilómetros de distancia por su visión tan negativa o por el poco entusiasmo que nos generan. Estas últimas son los “ladrones de energía” y seguro que todos conocemos a alguno. Tanto unas como otras conviven en los equipos (familias, amigos…) y de dicha interacción depende el rendimiento y parte de la felicidad de sus miembros. Ya sabemos,con energía negativa es muy difícil sentirse con fuerzas, ser optimista y, por supuesto, rendir en el trabajo. Sin embargo, la ciencia no se contenta con intuiciones y se apoya en métodos rigurosos para saber de qué depende que seamos energizantes o no.
Rob Cross, Wayne Baker y Andrew Parker, investigadores de la Universidad de Virginia, de Michigan y de Stanford, respectivamente, utilizaron por primera vez técnicas analíticas y matemáticas para estudiar cómo se distribuye la energía de las redes sociales en una organización. Cada red social tenía entre 44 y 125 personas, y en ellas unos destacaban por ser energizantes (personas que aportan y contagian energía), y otros por ser desenergizantes (personas que la roban o la destruyen en los equipos). En la investigación clasificaron a unos y a otros, y lo más importante, identificaron los motivos que había debajo. Para ello, realizaron entrevistas donde valoraron el tipo de liderazgo, los roles, sus motivaciones, la opinión que tenían hacia otros compañeros… En definitiva, buscaron que los entrevistados compartieran su visión sobre sus interacciones cotidianas y qué repercusión tenía en su trabajo. De todo ello, listaron las cualidades que caracteriza a una persona energizante. Veámoslas a continuación para poder aplicarlas a nuestro día a día:
  • Aporta ideas que inspiren. Las personas que participaron en la investigación resaltaron la capacidad de los energizantes para crear una visión que estimula. Mientras que los “ladrones” ven obstáculos a cada paso, los otros aportan posibilidades realistas para alcanzar los objetivos.
  • Deja espacio para que los demás contribuyan. Si para aportar energía es necesario contribuir, también lo es permitir que los demás participen y se sientan escuchados. En la investigación, cuando describían a los desenergizantes hablaban de personas que parecían conocer todas las respuestas y no creaban oportunidades para escuchar otros puntos de vista, lo que terminaba en la ley del silencio o del aburrimiento. Así pues, la escucha activa potencia la energía positiva y crea ambiente de aprendizaje.
  • Ser flexible. Los energizantes mostraron apertura para abordar los objetivos. Los investigadores descubrieron que estos asumían el cambio, no se peleaban por un camino preconcebido, sino que se adaptaban a las circunstancias.
  • Busca el beneficio colectivo (sin olvidar el sentido del humor). Las personas entrevistadas definían a los energizantes como comprometidas e íntegras. Consideraban que anteponían el beneficio colectivo al personal y destacaban la coherencia entre lo que decían y lo que hacían. Además, cuando hablaban de la intensidad que había en algunas interacciones, usaban el sentido del humor para relajar el ambiente.
  • Expresa esperanza. Las emociones ayudan a la energía positiva o negativa y, curiosamente, los investigadores descubrieron que la esperanza jugaba un papel crucial. En la medida que seamos capaces de expresar posibilidades futuras sinceras pero optimistas hasta en momentos complicados, ayudaremos a despertar el entusiasmo en los otros.
Fórmula
Todos podemos contagiar energía positiva en la medida que aportemos ideas convincentes, dejemos espacio a la contribución de los demás, seamos flexibles, busquemos el bien común y expresemos esperanza hasta en momentos difíciles. 
(Fuente: Pilar Jericó)

viernes, 21 de marzo de 2014

Cuento: monedas en los zapatos

Un estudiante universitario salió un día a dar un paseo con un profesor, a quien los alumnos consideraban su amigo  y su maestro debido a la bondad y sabiduría que inspiraba.
Mientras caminaban, vieron en el camino un par de zapatos viejos y supusieron que pertenecían a un anciano que trabajaba en el campo de al lado y que estaba por terminar sus labores diarias.
zapatos viejosEl alumno dijo al profesor: Hagámosle una broma; escondamos los zapatos y ocultémonos detrás de esos arbustos para ver su cara cuando no los encuentre. Observaremos su reacción psicológica.
Mi querido amigo -le dijo el profesor-, nunca tenemos que divertirnos a expensas de los demás y menos de los mas humildes.
Sinembargo, tu que no pasas necesidades,  puedes darle una alegría a este hombre.  Coloca unas monedas en cada zapato y luego nos ocultaremos para ver cómo reacciona cuando las encuentre.
Eso hizo y ambos se ocultaron entre los arbustos cercanos.  El hombre pobre, terminó sus tareas, y cruzó el terreno en busca de sus zapatos y su abrigo.
Al ponerse el abrigo deslizó el pie en el zapato, pero al sentir algo adentro, se agachó para ver qué era y  encontró las monedas.  Pasmado, se preguntó qué podía haber pasado.  Miró la monedas, una y otra vez .
Luego miró a su alrededor, para todos lados, pero no se veía a nadie.  Las guardó en el bolsillo y se puso el otro zapato; su sorpresa fue doble al encontrar las otras monedas.
Sus sentimientos lo sobrecogieron; cayó de rodillas y levantó la vista al cielo pronunciando un ferviente agradecimiento en voz alta, hablando de su esposa enferma y sin ayuda y de sus hijos que no tenían pan y que debido a una mano desconocida podrían comer los próximos días.
El estudiante quedó profundamente afectado y se le llenaron los ojos de lágrimas.
Ahora- dijo el profesor- Observa como te sientes .¿ No estás más complacido que si le hubieras hecho una broma?
El joven respondió: Usted me ha enseñado una lección que jamás olvidaré.  Ahora entiendo algo que antes no entendía: es mejor dar que recibir. 
¡Guarda esto en tu corazón : El secreto de la vida es dar !

jueves, 20 de marzo de 2014

5 cosas que la gente exitosa hace a primera hora de la mañana



Sabías que las primeras horas de la mañana pueden ser determinantes en tu día e incluso en tu desarrollo personal? Jennifer Cohen, columnista de Forbes y entrenadora personal que lleva años dedicándose a ayudar a ejecutivos y empresarios a aumentar la productividad a través del bienestar y la vida sana, dice que un rasgo común en muchos directores ejecutivos de empresas, grandes políticos y otras personas influyentes es levantarse temprano.
Como ejemplo señala que Margaret Thatcher despertaba todos los días a las 5 am.
La especialista explica que no se trata sólo de trabajar desde temprano, pues empezar el día antes es bueno para la salud en muchos sentidos, además de ayudar a tu proactividad y productividad.
A continuación, te contamos algunas de las 5 cosas que generalmente la gente exitosa hace antes de las 8:00 de la mañana, según Jennifer Cohen.
1. Se ejercitan: La mayoría de las personas exitosas hacen ejercicio en la mañana porque les da un impulso de energía extra para el día y una agradable sensación de logro. “Cualquier persona puede hacer frente a un montón de papeleo después de 200 repeticiones abdominales”, dice Cohen, añadiendo que los entrenamientos matutinos te motivan a seguir y disminuyen las posibilidades de flaquear en tu jornada laboral.
Si no te agrada la idea de levantarte temprano a correr, intenta levantarte 15 minutos antes y hacer una pequeña rutina flexiones o estiramientos. Esto, te ayudará a despertar tu cuerpo y prepararlo para el día.
2. Planifican el día: La mañana es un buen momento para organizar tu día y trazar objetivos, ya que suele ser uno de los pocos momentos de tranquilidad. Además, durante las primeras horas la reflexión se hace más fácil, lo que ayuda a la hora de priorizar tus actividades. Dentro de la programación no debes olvidar los descansos, porque son necesarios tanto para tu salud física como mental.
“Planea un descanso de 10 minutos después de la reunión estresante”, dice Cohen, añadiendo que puedes dar un rápido paseo  o tomarte un momento de meditación . También propone incluir en la programación, un momento para disfrutar de bocadillos nutritivos y saludables, que puedes preparar en tu casa.
3. Toman un desayuno saludable: Trabajar con el estómago vacío no es bueno. Es fundamental, alimentarte bien en la mañana, porque te ayudará a mantenerte alerta .
Junto con ser bueno para tu salud física, el desayuno es un buen momento para conectar  con tu familia -aunque sean 5 minutos- y mejorar tu estado de ánimo.
4. Visualizan. “La mañana es el momento perfecto para pasar un rato tranquilo” para meditar o visualizar lo que vendrá..
“Aunque sólo sea un minuto de visualización y pensamiento positivo puede ayudar a mejorar tu estado de ánimo y las perspectivas de tu carga de trabajo para el día”.
5. Empiezan por el trabajo duro: Comenzar con la tarea menos deseable o más difícil de la lista, puede ahorrarte estar estresado todo el día. “La mañana es el momento -en general- más descansado y tu nivel de energía está arriba. Por lo tanto, estás mejor equipado para manejar los proyectos más difíciles”, dice la experta.
“Y míralo de esta manera, tu día se va haciendo progresivamente más fácil, y no al revés. En el momento en que tu jornada de trabajo finaliza, estás terminando con lo más fácil de hacer, de cara a tu tiempo libre más relajado. 

domingo, 16 de marzo de 2014

El tiempo


Imagínate que existe un banco, que cada mañana abona en tu cuenta la cantidad de 86.400 €

Ese extraño banco, al mismo tiempo, no arrastra tu saldo de un día para otro: cada noche borra de tu cuenta el saldo que no has gastado.

¿Que harías?… imagino que retirar todos los días la cantidad que no has gastado, ¿no?

Pues bien: cada uno de nosotros tenemos ese banco:

……… su nombre es Tiempo.

Cada mañana, ese banco abona en tu cuenta personal 86.400 segundos.

Cada noche ese banco borra de tu cuenta y da como perdida cualquier cantidad de ese saldo que no hayas invertido en algo provechoso.

Ese banco no arrastra saldos de un día a otro; no permite sobregiros.

Cada día te abre una nueva cuenta.

Cada noche elimina los saldos del día.

Si no usas tu saldo durante el día, tu eres el que
pierdes. No puedes dar marcha atrás.

No existen cargos a cuenta del ingreso de mañana: debes vivir el presente con el saldo de hoy.

Por tanto, un buen consejo es que debes invertir tu tiempo de tal manera, que consigas lo mejor en salud, felicidad y éxito.

El reloj sigue su marcha… consigue lo máximo en el día.

Atesora cada momento que vivas; y ese tesoro tendrá mucho más valor si lo compartes con alguien especial, lo suficientemente especial como para dedicarle tu tiempo… y recuerda que el tiempo no espera por nadie.
(Fuente: Irene Villa)

martes, 4 de marzo de 2014

Cinco ideas para simplificar nuestra vida




Sentir la brisa acariciando el cabello, oír el canto de los pájaros, acariciar la cabeza de un niño, jugar con una mascota, sentarse junto al fuego de la estufa a leña… Nuestros momentos más felices suelen ser también los más simples, aquellos instantes en que logramos descubrir la belleza a nuestro alrededor e integrarnos con ella. He aquí algunas ideas que pueden ser de utilidad para hacer nuestra vida menos complicada y poder, en definitiva, disfrutarla más: 

• Ser más amable con uno mismo

A veces somos tan duros con nosotros mismos que nos convertimos en nuestros peores enemigos, por nuestra falta de aceptación y desaprobación de nuestras debilidades y errores. Debemos comenzar por aceptarnos tal cual somos, con nuestros defectos y virtudes. No te trates a ti mismo con dureza si no lo harías así con alguien a quien amas. Cada vez que te descubras pensando en forma negativa sobre tu propia persona, haz el esfuerzo de corregir tu forma de pensar, cambiando cada pensamiento tóxico por uno creador.

• Mantener todo el orden posible

Podría parecer un aspecto superficial,  sin embargo se trata de algo que tiene una gran implicación en nuestro estado interior. La mayoría de las veces, el desorden externo se corresponde con un desorden interno. Si tu mente está ordenada buscarás poner en orden lo exterior. Y por el contrario, ordenar lo que te rodea puede ayudarte a restablecer el orden en tu mente, brindándote una sensación de paz. No te desanimes si no logras ordenar todo en un día. Antes de poder ordenar el exterior, habrá que cambiar la forma de pensar y adquirir nuevos hábitos.

• Quitar los rencores de nuestra vida

El perdón es un arma muy poderosa que posee fuertes efectos liberadores. ¿Sabías que la amargura y el resentimiento te enferman y envejecen? Esto ocurre porque cuando te encuentras en un estado de fuerte estrés o angustia, las defensas de tu organismo disminuyen y eres más proclive a desarrollar todo tipo de enfermedades. Y si a esto le sumas el hecho de vivir amargado, el panorama empeora aún más. Así que ya sabes, al perdonar te estás quitando de encima un peso terrible que no hace más que retrasarte en tu propio camino. Libérate de todas esas pesadas cargas que aún te atan negativamente a los demás y verás que avanzas mucho más liviano.

• No vivir para otros

Es muy importante aprender a escuchar las opiniones de todos, pero de ellas debemos rescatar lo que nos enriquezca y finalmente sacar nuestras propias conclusiones y tomar nuestras propias decisiones. Si tratas constantemente de complacer a los demás, vivirás la vida que ellos quieren y no la que tú escojas. Además, ni aun de esa forma lograrás tener siempre conformes a todos y, tarde o temprano, te sentirás frustrado por no ser fiel a ti mismo, a tus convicciones y a tus sueños. La vida es muy corta como para vivirla de acuerdo a los designios ajenos, ¿no crees?

• Enfocarse en lo bueno que tenemos, no en lo que nos falta

Tendemos a compararnos con quienes creemos que están mejor que nosotros en la vida y esto puede tener un lado positivo, en el sentido de que puede incentivarnos a mejorar, pero también puede dar lugar a sentimientos mezquinos como la envidia y la amargura y, en definitiva, paralizarnos en nuestro camino.
Muchas veces fallamos en ver lo que está frente a nosotros y perdemos oportunidades que quizás jamás vuelvan a repetirse. Debemos aprender a ser agradecidos con todas las cosas maravillosas que ya tenemos en nuestra vida. Solo hace falta prestar más atención, abrir bien nuestros ojos y, sobre todo, nuestro corazón para poder captarlas y apreciarlas como se merecen.
(Fuente: La mente es maravillosa)