miércoles, 26 de agosto de 2015

Cómo son los amigos de verdad



La amistad es quizás la forma más perfecta del amor. A diferencia de las relaciones con la familia, la amistad es un vínculo que se elige, no se hereda. A diferencia del amor de pareja, en la amistad no hay compromisos, ni pactos de exclusividad.
Además, toda forma de amor exige que haya amistad, pero la amistad no exige que estén involucradas otras formas de amor.

Dicen que quien tiene un amigo, tiene un tesoro. Y es verdad. Los buenos amigos son un bálsamo para la vida y un antídoto contra las enfermedades físicas y emocionales.

Sin embargo, no todas las personas con las que tenemos un trato continuo son nuestras amigas. Ni todos quienes se dicen nuestros amigos lo son de verdad. Las amistades profundas y sinceras son escasas y, por eso mismo, debemos aprender a valorarlas.

¿Cómo es un amigo de verdad?

Se preocupa sinceramente por ti

No aparece solamente cuando te necesita o cuando no tiene algo mejor que hacer. Por eso está al tanto de lo que te ocurre y no espera a que tú lo busques para hacerse presente. Le interesa saber sobre ti y será el primero en llegar cuando pases por un problema grave.

La preocupación que siente por ti es desinteresada. Simplemente te quiere y quiere que estés bien. No “se muere” si te pasa algo malo, ni tiene la intensidad emocional de otro tipo de relaciones, pero tú siempre tienes la certeza de que él está ahí.

Quiere entenderte, no juzgarte

La amistad supone una aceptación mutua. Un amigo de verdad no quiere cambiarte, ni está en función de criticarte o cuestionar tu vida. Sabe que tienes defectos, pero no le interesa señalártelos. Y si lo hace, seguramente es con la intención de que sufras menos y no de que te conviertas en otra persona.

Un amigo de verdad está abierto a la comprensión. Si le hablas acerca de tus problemas, intentará entender tu posición y no remarcar tus errores. Por eso, con esa persona te sientes cómodo al ser tú mismo, al mostrarte tal y como eres.

Aligera las situaciones difíciles

Un amigo de verdad sabe que no es tu madre, ni tu confesor, ni tu psicólogo. Por eso, en lugar de sermonearte, o darte una cátedra del buen vivir, comparte los momentos difíciles contigo de manera espontánea y sencilla.

Si sabe que estás frito, te invita a comer un helado, o a dar una vuelta por el parque. Si sabe que pasas por una situación desagradable, le restará drama y bromeará contigo para quitarle gravedad al asunto. Si sabe que sufres, estará a tu lado de una forma serena y no invasiva.

Sabe escucharte

Si algo distingue a la amistad verdadera es esa capacidad de escucha, que va mucho más allá de quedarse callado mientras otro habla. La escucha real es respetuosa y cálida. También está atenta a la palabra del otro y le ayuda a él mismo a escucharse.
Saber escuchar es no interferir con lo que el otro dice, si no es necesario. Es aceptar lo que el otro expresa, sin gestos o actitudes de desaprobación. Escuchar es acompañar en silencio a alguien, mientras da forma a sus ideas y a sus sentimientos a través de las palabras.

Es sincero y tiene mala memoria

Los grandes amigos no fingen, ni lo que piensan de ti, ni lo que sienten por ti. El encanto de la amistad está precisamente en que los involucrados se tienen confianza y saben a qué atenerse con el otro. No hay lugar para la falsa cortesía, ni para la hipocresía, entre los amigos de verdad.

En otro tipo de relaciones, un disgusto o una pelea puede pasar a mayores. Pero en la amistad no. La amistad verdadera olvida fácilmente esos conflictos y pasa la página sin problema. Por supuesto que hay límites, pero en la amistad las desavenencias cotidianas hacen poca mella.

La amistad verdadera se construye entre dos. Más que repasar si tus amigos cumplen con todos esos requisitos, te invito a hacer el ejercicio de evaluar qué tan buen amigo eres tú. Quien sabe ser amigo encuentra amigos de verdad.
(Fuente: La mente es maravillosa)

domingo, 23 de agosto de 2015

6 pequeñas historias

Espero te gusten estas seis pequeñas historias,  tan pequeñas que sólo te tomará un minuto leerlas. 
1.- Un día los hombres del pueblo decidieron rezar para pedir que lloviera. El día del rezo, toda la gente se reunió, pero solo un niño llegó con paraguas. Eso es FE.
2.- Cuando coges a un bebé en el aire y se ríe es porque sabe que lo atraparás de nuevo. Eso es CONFIANZA.
3.- Cada noche nos vamos a dormir, sin la seguridad de que estaremos vivos a la mañana siguiente, y sin embargo ponemos la alarma para levantarnos. Eso es ESPERANZA.
4.- Hacemos grandes planes para mañana a pesar de que no conocemos el futuro en lo absoluto. Eso es SEGURIDAD.
5.- Vemos el sufrimiento en el mundo y a pesar de ello nos casamos y tenemos hijos. Eso es AMOR.
6.- Había un anciano con la siguiente leyenda escrita en su camiseta: “No tengo 70 años, Tengo 16 con 54 años de experiencia”. Eso es ACTITUD.
Vive tu vida con Fe, Confianza, Seguridad, Amor y Actitud !!!!
(Fuente: Escuela para aprender a ser feliz)

jueves, 6 de agosto de 2015

Las estrellas del mar.- cuento sufi



Había una vez un escritor que vivía a orillas del mar; una enorme playa virgen donde tenía una casita donde pasaba temporadas escribiendo y buscando inspiración para su libro. Era un hombre inteligente y culto y con sensibilidad acerca de las cosas importantes de la vida. 

Una mañana mientras paseaba a orillas del océano vio a lo lejos una figura que se movía de manera extraña como si estuviera bailando. Al acercarse vio que era un muchacho que se dedicaba a coger estrellas de mar de la orilla y lanzarlas otra vez al mar. El hombre le preguntó al joven qué estaba haciendo. Éste le contestó: 


-Recojo las estrellas de mar que han quedado varadas y las devuelvo al mar; la marea ha bajado demasiado y muchas morirán. 

Dijo entonces el escritor: 
-Pero esto que haces no tiene sentido, primero es su destino, morirán y serán alimento para otros animales y además hay miles de estrellas en esta playa, nunca tendrás tiempo de salvarlas a todas. 

El joven miró fijamente al escritor, cogió una estrella de mar de la arena, la lanzó con fuerza por encima de las olas y exclamó: 
-Para ésta sí tiene sentido. 

El escritor se marchó un tanto desconcertado, no podía explicarse una conducta así. Esa tarde no tuvo inspiración para escribir y en la noche no durmió bien, soñaba con el joven y las estrellas de mar por encima de las olas. A la mañana siguiente corrió a la playa, buscó al joven y le ayudó a salvar estrellas. 

Este cuento sufi nos hace reflexionar sobre que el dejar de hacer cosas porque son limitadas, porque aún quedan otras muchas por hacer o porque esas acciones no pueden resolverlo todo, no es más que una trampa que inmoviliza y desalienta. 
Ante la invitación a la parálisis pesimista, está la invitación al compromiso cotidiano. Frente al lema de que no merece la pena esforzarse porque el avance es mínimo, está otro que agradecerá el mundo entero y, sobre todo, la afortunada estrella de mar
Lo entendemos todavía mejor cuando esa afortunada estrella somos nosotros. Entonces percibimos de una manera certera que ese esfuerzo no ha resultado inútil, no ha sido vano. Entonces percibimos de forma nítida la importancia de esa acción sensible y comprometida. 
Es una pena que no lleguen a salvarse todas las estrellas de mar, pero es una alegría que esa, al menos, se salve. 

lunes, 20 de julio de 2015

5 claves para que las parejas funcionen


En la actualidad, el desamor y los problemas de pareja son muy habituales. Las infidelidades, los celos, la dependencia emocional o la mala convivencia…hacen que al final la pareja acabe rompiéndose para siempre.

Si echamos la vista atrás, nos daremos cuenta que no ocurría esto hace unos años. Antaño, las parejas –la mayoría- duraban toda la vida, a pesar de todas las adversidades que pudieran existir entre los dos miembros y esto se debía sobre todo, a que la mujer dependía del hombre casi totalmente. Esta aún no se había incorporado al mundo laboral y por lo tanto, tenía que permanecer al lado de su cónyuge, cuidando la casa y a los hijos.

Por suerte a día de hoy, el panorama ha cambiado ya mucho. El problema es que esto ha hecho que muchas parejas pongan fin a sus relaciones mucho antes y que los problemas psicológicos derivados de la ruptura sea mucho más comunes.

Existen algunas estadísticas que indican que las parejas de hoy día no duran mas de diez años y esto es debido, sobre todo, a la mala convivencia y falta de comunicación.

Aunque la pareja perfecta no existe aquí te ofrecemos algunas claves que te pueden ayudar a que tu pareja funcione mejor:

Nada de exigir

Es importantísimo, si quieres que tu pareja funcione, que seas muy tolerante con la otra persona. A veces, exigimos al otro como si fuésemos dueño de él y la realidad es que esto no es así, pues nadie pertenece a nadie.

Tenemos que ser conscientes de que somos humanos, de que en ocasiones nos equivocamos y que es mucho más positivo para la pareja ser comprensivo y empático con el otro y no exigir que actúe o sea como a nosotros nos gustaría que fuese.

Eso no quiere decir, que no podamos sugerirle que actúe de otra forma, pero tener clara la diferencia entre exigencia y sugerencia es esencial para que todo fluya mejor y paradójicamente, para que al final el otro miembro esté más predispuesto a cambiar o modificar ciertas cosas que no nos gustan.

A nadie nos gusta que nos presionen para que hagamos algo, pero sin embargo, si nos lo sugieren y nos hacen ver las ventajas de ese cambio, quizá lo tomemos de otra manera 

Basta de sacar trapos sucios del pasado

El pasado es pasado y ya no existe, por lo tanto, no tiene sentido seguir dándole vueltas a algo que ya no está en la vida de la pareja. No conseguiremos resolver aquel hecho del pasado y lo único que obtendremos es dolor y sufrimiento para ambos.

Si alguna vez tu pareja te fue infiel y la perdonaste, deja de recordarle que en esa ocasión cometió un error, pues eres tú el que ha elegido la opción del perdón, con todo lo que ello conlleva. Ahora lo que toca es seguir caminando juntos. 

No te olvides de que el otro es tu pareja

En ocasiones, las emociones negativas y los impulsos hacen que se nos olvide que la persona con la que estamos discutiendo es aquella que nosotros mismos hemos elegido, para amar y pasar el resto de nuestra vida.

Por lo tanto, sé siempre consciente de que las palabras malsonantes, los insultos y los desprecios sobran. Puedes hacerle mucho daño a esa persona que amas y si esto se repite en el tiempo continuamente, al final acabará hartándose detu falta de empatía y tacto.

Seamos conscientes de que no hace falta gritar o faltar el respeto, sino que se consiguen muchas más cosas desde el diálogo sosegado y siempre con respeto y cariño.

Bromear con los problemas cotidianos

Los pelos en la ducha, el tapón de la pasta de dientes abierto o el armario de la ropa revuelto no deberían suponer un gran problema si nos lo tomamos con humor.
Muchas veces nos ponemos a dramatizar por problemas que no tienen la mayor trascendencia. Al darles este protagonismo, lo único que hacemos es inflarlos y, en muchos casos, convertirlos en verdaderos rompecabezas.
Es cierto que puede resultar incómodo que tu pareja se deje todos los días la tapa del váter levantada, pero esto no puede suponernos un hecho terrible que acarree una discusión entre ambos.

¡Simplemente no merece la pena! Si ese es su fallo, seguramente habrá otras cosas que haga bien, como te ocurrirá a ti. Recuerda el primer punto: sugiere pero nunca exijas y se tolerante. Eres tú quien eligió a esa pareja.

Complacerse el uno al otro, pero sin depender

Divertirse y hacer cosas placenteras en pareja es algo fantástico y es muy positivo que cada miembro de la pareja sorprenda de vez en cuando al otro con algo que sabe que le gusta o que le va a hacer ilusión. No hace falta que sea una fecha señalada, lo importante es que te nazca el hacerle una buena cena a tu pareja o llevarlo a un concierto de ese grupo que sabes que le gusta, aunque a ti no te agrade tanto.

Es bueno que a veces cedamos en actividades que quizás no sean tanto de nuestro agrado pero que sabemos que a nuestra pareja le encantan. Puede incluso que al experimentarlo, nos empiece a gustar a nosotros también.

Eso sí, por otro lado, no debemos de depender nunca de nuestra pareja para hacer lo que nos gusta. Si a tu pareja le encanta ir al fútbol y a ti no te gusta nada, tampoco es conveniente que te veas obligado a ir todos los domingos a los partidos, podéis hacer cosas de manera separada.

Construir una buena pareja es sencillo y difícil a la vez. A veces la visceralidad se apodera de nosotros, perdemos el respeto, la honestidad y la empatía. Tener presente estas cinco claves y practicarlas diariamente te ayudarán a que la pareja evolucione de forma positiva.
(Fuente: Alicia Escaño Hidalgo)



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jueves, 16 de julio de 2015

El extraño cambio de mi madre.- Microcuento


Mi madre siempre estaba deprimida. Era irritable, gruñona, amargada, y no paraba de perder peso.


…Un buen día, todo cambió. La situación era la misma pero, por algún motivo, ella era diferente.

"Cariño —dijo mi padre—, llevo tres meses buscando trabajo y no he encontrado nada, voy a tomarme unas cervezas con los amigos."

—Está bien —contestó mi madre—, ya encontrarás algo.

"Mamá —dijo mi hermano—, he suspendido todas las asignaturas en la facultad."

-Está bien —respondió mi madre—, ya las recuperarás. Y si no, pues repites el semestre… pero te lo pagas tú.

"Mamá — dijo mi hermana—, le he dado un golpe al automóvil."

—Está bien —suspiró mi madre—, llévalo al taller, busca como pagar el arreglo y, mientras tanto, muévete en transporte público.

"Nuera —llegó diciendo su suegra, que siempre la estaba desafiando—, vengo a pasar unos meses con vosotros."

—Está bien —dijo mi madre—, acomódese en el sillón y busque un hueco en el armario.

Todos nos reunimos, preocupados al ver esta extraña actitud de mi madre. Llegamos a sospechar que quizás el médico le hubiese recetado algún nuevo medicamento y se hubiese excedido en la dosis. Decidimos hablar con ella para evitar males mayores.

…Esto fue lo que nos dijo:

—Desde hace  tiempo me he dado cuenta de que cada uno es responsable de su vida. Por fin he descubierto que mi angustia, mi mortificación, mi depresión, mi enojo, mi insomnio y mi estrés, no sólo no resolvían vuestros problemas, sino que agravaban los míos.

Yo no soy responsable de las acciones de los demás, pero sí soy responsable de mis reacciones ante lo que otros hacen o dejan de hacer.

Por lo tanto, he llegado a la conclusión de que mi deber para conmigo misma es mantener la calma y dejar que cada uno resuelva lo que le corresponde. He realizado diferentes cursos y talleres de crecimiento personal y he descubierto un común denominador: que yo sólo tengo derecho a decidir sobre mi vida, y la obligación de respetar la vida de los demás. Vosotros ya tenéis todos los recursos necesarios para resolver vuestros problemas.

Sólo puedo daros mi consejo si me lo pedís, pero de vosotros depende seguirlo o no. Así que de hoy en adelante, dejo de ser el soporte de vuestras responsabilidades, el costal de vuestras culpas, la lavandera de vuestros remordimientos, la abogada de vuestras faltas o la depositaria vuestros deberes.

Os declaro a todos adultos independientes y autosuficientes.

Nos quedamos mudos.

Desde entonces, mamá no ha dejado de mejorar. Se ha convertido en una mujer alegre, amable, sincera y rebosante de salud. A los demás nos ha costado adaptarnos al cambio pero, con el paso del tiempo, estamos descubriendo esa independencia y autosuficiencia de la que hablaba mi madre.

domingo, 12 de julio de 2015

Las zancadillas mentales que nos impiden avanzar


A veces la única barrera que nos impide avanzar y alcanzar nuestras metas, somos nosotros mismos, o más bien, nuestra mente. Es muy sencillo: si no controlas tu mente, esta terminará controlándote. La mente y las creencias tóxicas que alberga, se convierte en una cárcel que limita nuestras potencialidades y cercena nuestra perspectiva.

Cada vez que creemos que solo existe una manera de hacer las cosas, nos estamos limitando. Cada vez que abrazamos ciegamente la tradición, nos cerramos a la novedad. Cada vez que pensamos en términos de pérdidas y fracaso, nos ponemos una zancadilla mental. Y lo peor de todo, es que hacemos estas cosas día tras día, sin ser conscientes de ello.

La buena noticia es que el simple hecho de detectar esas zancadillas que nos ponemos a nosotros mismos, ya les resta poder y abre nuestra mente, permitiéndonos adoptar una perspectiva más amplia y enriquecedora.

La voz que escuchas en tu mente: ¿De quién es?

A primera vista, puede parecer casi una locura. Sin embargo, a menudo esa voz que suena en nuestra mente, sobre todo cuando es acusadora, no proviene de nuestro “yo”. En realidad, son las voces de diferentes personas significativas con las cuales nos hemos relacionado a lo largo de nuestra vida, sobre todo en la infancia y adolescencia.

De hecho, si prestas atención a algunas de las frases que te dices a ti mismo cuando se desencadena ese dialogo interno, te darás cuenta de que esas frases no te pertenecen y, si escudriñas en tu pasado, encontrarás a su verdadero dueño. Pueden ser tus padres, un profesor o incluso ese niño del colegio que te hacía la vida imposible.

Esas frases, que probablemente lastimaron tu autoestima, se quedaron en tu memoria y, con el paso del tiempo, las has asumido como propias, pero en realidad no te pertenecen.

Cuando comiences a prestarle atención a ese diálogo interior, te darás cuenta de que muchas de tus creencias tóxicas provienen de pensamientos que te inculcaron otras personas. Pero no tienes que seguir poniéndote la zancadilla, al contrario, debes aprender a eliminar esas creencias y caminar con seguridad por tus propios pies.

Las 3 creencias tóxicas más comunes que te impiden avanzar

Aunque pueda parecer un contrasentido, lo cierto es que no siempre queremos avanzar. A veces estamos cómodos en el sitio donde estamos, o tenemos miedo a lo desconocido, de forma que preferimos no movernos. Sin embargo, no lo reconocemos. Y para impedirnos avanzar, nos convertimos en nuestro peor enemigo, nos ponemos la zancadilla a propósito.
Algunas de las creencias más dañinas que cultivas en tu mente, quizás sin darte cuenta, son:

1. “No es el momento adecuado”

La procastinación es un problema serio que puede hacerte perder oportunidades únicas. Postergar continuamente tus sueños, hará que llegues a la recta final sin haberlos cumplido. Y lo que es aún peor: te recriminarás por haber dejado pasar la ocasión.

En realidad, detrás de la creencia de que no es el momento adecuado solo se esconde falta de motivación o miedo. Lo que sucede es que nos da miedo salir de nuestra zona de confort porque no sabemos lo que encontraremos fuera. Como resultado, preferimos engañarnos diciéndonos que no es el momento más adecuado. 

Sin embargo, la vida siempre implica cierto grado de incertidumbre, nunca podemos estar seguros al 100%, debemos estar dispuestos a asumir al menos un riesgo mínimo. Recuerda que cuando tienes una razón por la cual luchar, irás encontrando los medios a lo largo del camino. Solo es necesario atreverse y dar el primer paso.

2. “No soy un experto”

La sociedad nos ha hecho creer que si no somos lo suficientemente buenos en algo, es mejor que no lo intentemos. Sin embargo, este camino solo sirve para cerrar muchas puertas, no deja espacio para el aprendizaje y el crecimiento. Si no nos involucramos en nuevos proyectos, nunca podremos mejorar.

Lo cierto es que nadie nació sabiendo, los que hoy son expertos en algún sector, ayer no lo eran. Lo que les hace diferentes es el tiempo y el esfuerzo que han dedicado a esa pasión. Después de todo, debemos recordar que el genio está compuesto por un 1% de talento y un 99% de perseverancia.

En todo caso, para disfrutar de la mayoría de las cosas de la vida, no tienes que hacerlas de forma perfecta. El perfeccionismo no es más que una barrera que te mantiene dando vueltas en círculo, sin poder avanzar. Preocúpate por disfrutar lo que haces, y no te escudes detrás del perfeccionismo porque con la práctica, los resultados también mejorarán.

3. “Seguramente fracasaré”

Henry Ford, uno de los emprendedores más exitosos de todos los tiempos, afirmaba: “Tanto si piensas que puedes, como si piensas que no puedes, en ambos casos tienes razón”. Y es que tu mente es tu mejor aliada, o tu peor enemiga. 

Por supuesto, una dosis de negativismo estratégico puede ser conveniente ya que te ayuda a prepararte para el peor escenario. Sin embargo, pensar que vas a fracasar de antemano implica adoptar una actitud derrotista que no te conducirá por buen camino sino que irá desgastando poco a poco tu motivación.

No se trata de asumir una actitud positivista a ultranza, que de poco serviría. Pero si comienzas un proyecto pensando que fracasarás, no llegarás muy lejos. Recuerda que la esperanza es nuestro motor impulsor más potente. Por tanto, no dejes que nadie te la arrebate, ni siquiera ti mismo.

(Fuente: Jennifer Delgado)

viernes, 10 de julio de 2015

La isla de las emociones

" La isla de las emociones" es un bonito cuento escrito por Jorge Bucay que seguro os conmoverá.
Disfrutarlo!!!

sábado, 4 de julio de 2015

Detalles afectivos con tu familia



Llegar al corazón de nuestros hijos es mucho más fácil de lo que pensamos. De hecho, llegamos muchas veces sin ser ésta nuestra intención. ¡Imagínate lo fácil que será si encima lo planeamos!

Te proponemos esta actividad.

Si en alguna ocasión llegas tarde y tu hijo ya está durmiendo, dibújale una sonrisa en un dedo de la mano. Díselo para que sepa que, aunque no te vea al acostarte, irás más tarde, le darás un beso y le dibujarás la sonrisa. Acostúmbralo a una rutina afectiva que le llegue al corazón.


Y para que te hagas una idea de lo que queremos decir, mira este vídeo. Solo dura un minuto. Aunque es un anuncio comercial, te ayudará a entender la importancia de tener detalles afectivos con tu hijo. Con el tiempo, estos recuerdos son con los que llenará su maleta de seguridad.



El padre, sin saberlo, ha creado una rutina afectiva que su hija ha dotado de un significado trascendente. Busca tu rutina y establece conexión de corazón a corazón con tu hijo. A veces puede ser tan solo mirar las estrellas por la noche o tumbarse en el suelo a contemplar cómo se mueven las copas de los árboles. Cualquier actividad que se repita periódicamente y que os ayude a sentiros conectados desde el alma.
(Fuente: solohijos.com)

miércoles, 1 de julio de 2015

Quien te enfada, te domina

“Quien te enfada, te domina”… Piénsalo bien, o ¿no es verdad?

Cuando algo no ha sucedido como queríamos o alguien no ha respondido como esperabamos, cuando nos ha molestado el comportamiento de una persona o lo que nos ha dicho, solemos expresar aquello que sentimos con expresiones tales como “me has hecho enfadar”, “me has hecho daño”, “me has cabreado…”

Si nos paramos a reflexionar sobre ello y decidimos profundizar, la traducción de nuestros mensajes viene a ser algo tal como “tú eres el culpable de cómo me siento”, “tú eres el responsable de que yo esté así” o “tú me has perjudicado”, es decir, yo estoy mal por tu culpa.

Si alguien nos enfada es porque le hemos concedido el permiso para hacerlo, pues en realidad cuando alguien nos enfada, lo que internamente resuena en nuestro interior es “lo que tú piensas sobre mí, es más importante que lo que yo pienso sobre mí”. Piénsalo.

En estos casos, la responsabilidad de cómo nos sentimos, la dirigimos hacia los demás, es decir hacia afuera. Por lo que dependiendo de los demás, así nos encontraremos nosotros.

Resulta que en lugar de hacernos cargo de nuestras emociones y sentimientos, de dirigirnos hacia dentro y asumir la responsabilidad de lo que sentimos, otorgamos el poder o el consentimiento a los otros. Porque nadie puede enfadarnos sin nuestro consentimiento ¿o no?

Y es cierto, que asumir todo el peso que conlleva un enfado o una molestia es algo complicado y que cuesta… y más si estamos acostumbrados a poner nuestro foco fuera. Sigue siendo más fácil, culpar al compañero y que sea el quien intente lidiar con nuestro cabreo, que nosotros mismos… pero así nunca llegaremos a conectar con nuestro interior.

En ocasiones, esto sucede porque nos encontramos movidos por nuestro ego, el cual, a modo de resumen consiste en identificarnos con lo que tenemos, lo que hacemos y cómo nos valoran.

Una vez que nos hemos alejado del ego y lo hemos dejado aparcado, comenzamos a tomar más responsabilidad tanto de nuestros pensamientos y comportamientos, como de nuestras emociones, y nadie nos puede hacer daño; porque consideramos que aquello que somos está mucho más allá de los bienes materiales, nuestros actos o de la opinión ajena.

Para ello podemos ayudarnos pensando que cuando alguien nos insulta o hace algo que no nos gusta es como si nos estuviera ofreciendo un regalo. Si no lo aceptamos, el regalo seguirá siendo de la persona, mientras que si lo aceptamos lo recogeremos. En última instancia, la decisión será nuestra.

Así, los insultos, las provocaciones o incluso las acciones de otros, son como esos regalos, que nosotros elegimos si aceptar o no; por lo que no podemos culpar a nadie de nuestra decisión, tan solo podemos responsabilizarnos de nuestra actitud, de nuestra elección.

Además, tenemos que tener en cuenta que el choque de las expectativas que nos hemos formado con la realidad, también puede ser un detonante de nuestra molestia, pues las cosas no han pasado como imaginábamos.

No podremos controlar las circunstancias ni tampoco a las personas, pero sí que podemos controlar nuestra respuesta. Por lo que no podemos cambiar lo que alguien dice de nosotros o lo que hace y nos molesta, pero por supuesto que podemos cambiar la actitud con la que enfrentamos la vida.

La responsabilidad asusta, pero es la que nos permite ser dueños de nuestra vida.

Reconocer nuestras emociones y sentimientos y hacerse cargo de ellos, nos otorga la libertad de conocernos y elegir nuestra actitud ante la vida.
(Fuente: la mente es maravillosa)

viernes, 26 de junio de 2015

Enamorate de ti y de la vida y despues hazlo de quien quieras


Nos hicieron creer que “el gran amor” solo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años. No nos contaron que el amor no es accionado, ni llega en un momento determinado.


Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja y la vida solo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en la vida merece cargar en las espaldas, la responsabilidad de completar lo que nos falta.


Nos hicieron pensar que una formula llamada “dos en uno”: dos personas pensando igual, actuando igual, era lo que funcionaba. No nos contaron que eso tiene un nombre “anulación” y que solo siendo individuos con personalidad propia podremos tener una relación saludable. Nos hicieron creer que el matrimonio es obligatorio y que los deseos fuera de término deben ser reprimidos.

Nos hicieron creer que los guapos y flacos son más amados. Nos hicieron creer que solo hay una fórmula para ser feliz, la misma para todos y los que escapan de ella están condenados a la marginalidad.

No nos contaron que estas formulas son equivocadas, que frustran a las personas, son alienantes y que podemos intentar otras alternativas.

Nadie nos va a decir esto, cada uno lo va a tener que descubrir solo. Y ahí, cuando estés muy enamorado de ti, vas a poder ser muy feliz y te vas a enamorar de alguien.

Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor…aunque la violencia se practica a plena luz del día. (John Lennon)


Hemos olvidado nuestro lugar en el mundo. Tenemos miedo de no cumplir con las expectativas, de no encontrar al amor de nuestra vida, de no triunfar, de no alcanzar metas, de no nacer, crecer y reproducirnos.
En definitiva, nos hemos sometido a lo que los demás esperan de nosotros. Hemos llegado a un punto en el que no sabemos respetarnos. Desconocemos cómo destacar lo maravilloso que hay dentro de nosotros.

Aprende a decir “me quiero” antes que a decir “te quiero”. Fortalecerás tu amor. Recuerda que sin ti no puedes hacer nada. No puedes vivir, no puedes respirar, no puedes sonreír, no puedes enamorarte… Este razonamiento tan obvio y tan sencillo esconde tras de sí una premisa que debería guiar nuestras vidas: cuida de ti mismo y, si es necesario, ayuda a los demás a que se cuiden.

Es decir, conseguimos poco o nada entregando nuestra vida y nuestro día a día a que los demás sean felices. Ahora bien, eso no significa que debamos despreocuparnos de los demás, sino que debemos alcanzar un equilibrio y no olvidarnos de la importancia de fomentar nuestro propio crecimiento personal.

Destacar sobre lo demás nuestro autocuidado no ha de ser fácil, pero merece la pena. Es decir, cuando hablamos de amor todos debemos ganar. Para que esto suceda, tenemos que cuidar nuestras raíces regando nuestro árbol, es la única manera de que se haga grande y fuerte.

Cuando tu Yo interno falla, entonces falla todo a tu alrededor. No te puedes permitir darlo todo por los demás y quedarte vacía o vacío por dentro, pues eso originará un sentimiento de desolación insoportable.
Así que primero enamórate de ti, cuídate y cultívate. Ama la vida para lograr amar en plenitud y sin apegos excesivos. O sea, el objetivo es que cultives tu felicidad para lograr ser capaz de darla. Si mimas tu árbol y lo cuidas cada día, sus frutos crecerán sanos y llenos de energía positiva.

Si el amor fuera un árbol, las raíces serían tu amor propio. Cuanto más te quieras, más frutas dará tu amor a los demás y más sostenible será en el tiempo.(Walter Riso)



jueves, 18 de junio de 2015

¿Que significan las notas escolares para ti, como padre o madre?




Esta semana nuestros hijos recibirán sus notas escolares. Los resultados que nos vamos a encontrar ¿que significan para nosotros como padres?. 

Tal vez sean notas excelentes, aceptables, algún que otro suspenso o incluso muy malas notas.

No sé cual será tu caso en particular, pero lo que si te puedo decir es que sean cuales sean las notas de tus hijos ellos no son ni más ni menos maravillosos,simplemente porque una persona haya calificado sus conocimientos sobre un tema concreto en un momento concreto.

Nuestros hijos son mucho más que un número en un papel. Ellos además de sus clases en el colegio, de interminables horas haciendo deberes o estudiando… van a música, practican algún deporte que le encanta, les apasionan otros temas que no dan en el colegio y que por lo tanto no pueden lucir, son buenos compañeros, colaboradores, solidarios, tienen muchos amigos etc..… 

En definitiva todos podemos pensar mil y un elogios con respecto a nuestros hijos más allá de las notas que traigan.

Por desgracia las notas les etiquetan, les inculcan competitividad entre ellos, condicionan el que desde pequeños tengan un concepto de sí mismos que va a depender de lo que un profesor diga. Hay estupendos maestros que les anima a superarse, les motivan y acompañan en el aprendizaje, sin duda los hay, pero también los hay que únicamente reparan en los fallos y les desmotivan y hacen que los estudios se conviertan en un horror.

La autoestima de tu hijo no puede depender exclusivamente de la suerte que tenga con el profesor de turno y ahí estás tú como padre o madre apoyándole, animándole e ilusionandole pues tu siempre has de ser su mejor fans.

El problema del sistema educativo actual en España es que se les pide a miles de niños diferentes que se comporten y se interesen por los mismos temas en el mismo momento y al mismo ritmo, utilizando la misma vara de medir para todos.

Howard Gardner psicólogo, investigador y profesor de la Universidad de Harvard dice que no todas las personas aprendemos de la misma manera, por lo que es necesario personalizar lo más posible el aprendizaje, centrándose en el potencial personal de cada alumno y entrenando todos sus tipos de inteligencia.

El define hasta 7 tipos de inteligencias distintas: 

Lingüístico-verbal: habilidad para hablar y escribir eficazmente, comprender la lectura fácilmente, mantener conversaciones complejas y usar un amplio vocabulario.

Lógico-matemática: capacidad de resolver problemas mediante lógica, realizar cálculos matemáticos con destreza e investigar por medio de hipótesis científicas.

Espacial: facilidad para orientarse espacialmente, utilizar mapas, dibujar esquemas y rotar objetos mentalmente, visualizándolos desde diversas perspectivas.

Musical: habilidad para componer melodías, seguir ritmos, tocar instrumentos y analizar música.

Corporal- Kinestesica: capacidad de utilizar el cuerpo en movimiento para expresar emociones (danza), competir (deportes) o crear (artes plásticas); facilidad para realizar actividades que requieran fuerza, rapidez, flexibilidad, coordinación y/o equilibrio; habilidad para usar las manos con precisión 

Interpersonal: habilidad para percibir en las demás personas sus emociones, intenciones y estados de ánimo; capacidad de empatizar y relacionarse socialmente con éxito.

Intrapersonal: facilidad para reconocer las propias emociones y regularlas adecuadamente, controlar nuestra conducta y dirigir nuestros pensamientos.

Howard Gardner aconseja a los padres que presten mucha atención a sus hijos y averigüen qué es lo que les interesa y les apasiona y de ahí partir para motivarles e ilusionarles por el placer de aprender.

En unos pocos días recibirán las notas, y te pido por favor que las veas con otros ojos, y que en vez de juzgarles, les acompañes.

Si las notas han sido muy malas:

Que analices junto a él, al cabo de unos días cuando el ambiente familiar esté mas tranquilo,  que factores pueden haber influido: falta de motivación, cuestiones familiares, dificultades en el aprendizaje, problemas de acoso escolar, problemas en la vista, falta de organización…. y esta situación sólo sea una llamada de atención para que tu como padre o madre puedas ayudarle.
En coaching decimos: "No existe el fracaso, todo es aprendizaje" Tal vez ese suspenso pueda aportaros información sobre que aspectos habría  que cambiar

Si las notas han sido muy buenas:

No significa que tu hijo realmente este motivado para aprender, simplemente que se le da bien aprobar exámenes, lo cual es estupendo, pero por experiencia propia te digo que aprobar exámenes no es lo mismo que aprender. Aumentará su autoestima con estas calificaciones. Tal vez sea una persona  demasiado autoexigente, que se frustre ante una futura mala nota o ante cualquier dificultad en la vida., y que piense que toda su vida será de 10.

No dejes recaer todo el peso de las notas sobre tus hijos, que ellos se sientan acompañados.

Ni nosotros ni ellos debemos darles a las notas más importancia de la que tienen. Hay innumerables casos de personas con fracaso en su etapa escolar  que hoy son hombres y mujeres de éxito porque tuvieron el apoyo de sus padres, que vieron más allá de un sistema educativo obsoleto y supieron poner en valor sus capacidades y talentos. 

Todos los niños son especiales, maravillosos, y tu hijo también.....Diselo!!!

viernes, 12 de junio de 2015

Los niños malos no existen.- No etiquetes a tu hijo


¿Sabías que no existe ningún niño malo sobre la faz de la Tierra?

Ningún bebé nace siendo "malo" y ningún niño o niña de 1 año, de 3 años, de 5 años, etc. es malo ni mala. Sin embargo, muchos padres, educadores, abuelos y adultos en general les hacemos crecer sintiéndose malos. Solemos decirles sin pensar "¡eres malo!" cuando han hecho algo que consideramos no adecuado.
Hacemos que se crean y sientan malos

a) Un niño de 1 año golpea a otro en la escuela infantil y la profesora le riñe mientras le dice "¡eres malo!"

b) Una niña de tres años crea una pataleta en el supermercado porque su mamá no acepta comprarle una piruleta. Entonces ella, sofocada y furiosa, le grita: "¡eres mala, pórtate bien!"

c) Un niño de tres años se empeña en no dar besos a sus abuelos  cuando vienen e a visitarlo. Así que ellos le dicen "Eres malo porque nos quieres dar un beso".

Cuando sus abuelos se van, miro a mi hijo a los ojos y le digo:"Tú no eres un niño malo. Jamás te creas que eres malo aunque te lo diga tu abuela, una profesora o un amigo. Tu abuela se enfada porque no la besas, pero eso no significa que tú seas un niño malo".

Al niño que le están constantemente repitiendo que es malo, encauza su conducta a ser malo. Se vuelve más "pegón" y "contestón" y por supuesto, menos obediente. Con el agravante de que este mensaje negativo daña diariamente su autoestima y su alma.

No son malos, hacen cosas mal hechas. Los niños malos no existen. En cualquier caso, existen los niños que hacen cosas mal hechas o cosas que a nosotros no nos gustan:

a) Al niño que golpea se le puede reñir diciéndole lo siguiente:"Pegar está mal hecho. A los amigos se les dan caricias, si pegas haces daño." Este mensaje le ayuda a entender, sin dañar su autoestima.

b) En el caso de la pataleta en el supermercado, el mensaje constructivo podría ser:"Estoy disgustada contigo porque te has portado muy mal en supermercado." Portarse mal no es lo mismo, no significa lo mismo que "ser malo o mala".

c) El mensaje correcto de la abuela podría ser este: "Me molesta que no me des un beso cuando vengo a verte." Pero, por mucho que mi hijo no cumple sus deseos, no es un niño malo. Tal vez puede que sea un poco cabezota en esos momentos o que quiera llamar la atención de su abuela.

Crecer con seguridad y autoestima. Los niños pequeños aprenden de nuestras respuestas. Muestra a tu hijo, nieto, alumno, sobrino y amigo aquello que hace mal; pero hazlo sin dañar su alma y su autoestima, y sin etiquetarlo de malo.

Los niños necesitan aprender qué es correcto y qué no lo es, necesitan que les muestres qué pueden hacer y qué no. Estas son herramientas que les sirven para crecer con seguridad y confianza en sí mismo.

domingo, 7 de junio de 2015

¿Como mejorar tu vida en solo un mes?


Esta claro que nadie quiere lo malo para su vida, mucho menos desea quedarse estancado e infeliz, pero a veces el ajetreo de la vida diaria dificulta mucho salir de la monotonía y ocuparse de sí mismo, pero como dice el proverbio “el camino más largo, comienza con un solo paso“, y hoy es un día perfecto para empezar a disfrutar de una vida de calidad. Estos pasos, que son en realidad muy sencillos, te ayudarán a cambiar tu vida para bien en sólo un mes. 

SEMANA 1: CUERPO Y HÁBITOS

  1. Levantarse temprano: Si lo haces el tiempo que te hacía falta y que nunca tienes durante el día para dedicarte a tí mismo aparecerá de inmediato. Ventajas: silencio y tranquilidad que te permiten concentrarte en tus asuntos mientras los demás duermen. Es un momento ideal para hacer ejercicios matutínos que te permitan disfrutar el día al 100%. La pereza y la falta de deseo de levantarte temprano no son un indicador de cansancio, en realidad podrían interpretarse como un indicador de que no quieres levantarte a vivir tu vida. ¿Para qué levantarse si te espera el metro, el tráfico, el trabajo...? Pero si en cambio el primer pensamiento fuera ”¡Qué bien, un nuevo día, para hacerlo bonito". muy probablemente será mucho más fácil salir de la cama. Levántate temprano y dedícate tiempo. Si es difícil levantarse porque no duermes bien, acuéstate más temprano.
  2. Alimentación ligera. Para los cambios que se aproximan necesitarás una gran cantidad de energía. Lo más probable es que toda la energía que tienes en este momento sea usada por tu organismo para seguir funcionando y contrarrestar la influencia del alcohol, cigarrillos, comida grasosa, pastelitos, dulces, etc... Cada quien tiene en su lista debilidades que hay que tachar. Puedes elegir el tipo de alimentación que te parezca correcto. Lo que sí es cierto es que el alcohol, las patatas fritas, los refrescos dulces, los embutidos y la comida basura no aparecen en ninguna guía nutricional sana, por eso lo mejor es eliminarlos. También sería prudente reducir el tamaño de las porciones y no comer hasta el hastío antes de dormir y mejor aún, no comer o comer muy poquito en la noche. En lo que respecta al resto de la alimentación puedes escuchar lo que tu organismo o tu nutricionista quieran; lo más importante es no ponerse metas prácticamente inalcanzables para eliminar y/o metabolizar las toxinas, por el contrario sería mejor ayudarle al organismo alimentándolo con comida ligera, sana y deliciosa. Tendrás más energía y te sentirás físicamente mejor.
  3. Deporte. Quizá lo más importante: tener un cuerpo tonificado (no necesariamente perfecto) y sano es una condición necesaria para disfrutar de una mente sana. El movimiento es vida por eso para despertar la vida que hay en ese cuerpo y mente cansados ¡hay que moverse!. Practicar yoga, correr y bailar son opciones populares que producen gran placer; aunque también puedes ir al gimnasio, caminar al trabajo o sencillamente olvidarte del ascensor. Depende de ti, Lo importante es ejercitarse a propósito.

SEMANA 2: LIMPIEZA DE ESPACIOS, ASUNTOS Y LO QUE TE RODEA

  1. Limpiar el espacio. Todo lo que no sirve, que no estorbe. Guardar lo viejo en el depósito no vale. Limpia y ordena todos los rincones, todas las mesas, todos los armarios y por todas partes. Piensa: cada cosa que hay en tu casa no solo ocupa espacio, sino que además se lleva un poco de tu energía, hasta la cosa más pequeña ¿vale la pena? Durante algún tiempo yo misma fui fanática de este método y tiré casi todas mis cosas (porque estaban viejas, feas y estorbaban). Deja sólo lo realmente útil, las cosas que te alegren, que te inspiren y que te generen bienestar. Aquí hay un detalle: si aún tienes ese osito de peluche que te regaló esa persona especial hace algunos años, pero ya no estás con él o ella, pues también es hora de despedirse de el osito, o lo que quiera que sea, por más "positivo" que te parezca. Tíralo y no lo pienses, verás que será más fácil respirar.
  2. Limpieza de asuntos y deberes. Piensa ¿hace cuántos años quieres aprender inglés? ¿cuántos puntos de los propósitos de año nuevo pasas al año siguiente cada vez? Piensa en todas las promesas similares que te has hecho y has hecho a los demás, y decide qué hacer con ellas, hay dos opciones: (1) lo haces o....(2) lo tachas de la lista para siempre. Haz lo que tienes que hacer en vez de cargar con el peso de esas responsabilidades. Un a buena amiga mía dice que es algo así como llevar sobre tus hombros una pesada mochila que no te deja estar tranquilo. 
  3. Limpieza de lo que te rodea. Acaba con las relaciones interpersonales que son como un lastre, y/o te hacen sentir triste o de mal humor. No relacionarse con aquellos que critican constantemente y nunca están satisfechos con nada, con aquellos con quienes ya no tienes nada en común y que no te enseñan nada bueno es muy saludable. Date permiso de decir no, de no ser tan educado como deberías si no te place, de ser sincero; si ese es el costo de la libertad, vale la pena pagarlo. En cuanto a los padres, por más que la relación con ellos sea difícil lo mejor es intentar mejorarla.

SEMANA 3: PLANES, METAS Y SUEÑOS

  1. Escribir y realizar los planes La semana pasada ya has debido hacer una lista de cosas por hacer, Mírala. ¿qué te parece? ¿despierta en ti alegría, entusiasmo y deseo de subirte las mangas y comenzar? Si no es asi, es posible que valga la pena tachar otro par de puntos. O bien, llevarlos a cabo y luego tacharlos. En cualquiera de los casos aumentará tu fuerza y tu deseo de vivir. Escribe también lo que te hace vibrar, lo que te apasiona; piensa en lo que te gusta y lo que te gustó alguna vez. No olvides planear no sólo el trabajo y el dinero, sino también el descanso, el tiempo con los amigos y las personas que amas, por ultimo pero no menos importante, el tiempo que te dedicarás a tí mismo . Hay que hacer un plan que sientas ganas de realizar, que te haga temblar las piernas. Es como si quisieras escribir un libro tan interesante de tu vida que después querrías volver a leerlo. Lo importante es definir fechas y pasos concretos, así tienes prácticamente garantizado que se cumplirá y no caerá en el ciclo del "ya lo haré después"
  2. Escribir la lista de lo imposible. Este es uno de mis ejercicios favoritos. Se trata de escribir una lista de los sueños que no se cumplirán nunca, ese tipo de cosas que son tan irreales que realizarlas parece algo imposible, puedes escribir también el erradicar el hambre del mundo y subir al Everest (si tienes 89 años). Apaga por un momento tu lógica e imagina que todo en el mundo está a tus pies: tienes tiempo, dinero, las conexiones necesarias, el talento especifico ¿que querrías?. Hablando de eso quiero contarte que la primera ”lista de lo imposible" que escribí el año pasado ya se ha cumplido por completo, y ahora me causa mucha gracia lo humildes que eran los deseos que en ese momento me parecían “imposibles”. Hacer esto es muy útil porque sabes lo que quieres, y aunque sea muy difícil estás un paso adelante para lograrlo, porque si aparece la oportunidad, la reconocerás.
  3. Hacer planes cada día. Cada noche escribe los planes para el día siguiente, ya sean planes cortos, medianos, específicos o como sea, pero debe haber un plan. Incluso si el otro día ya no te acordarás de que tenías ese plan, tu productividad aumentará mucho. ¡está comprobado! Además, no olvides mirar de vez en cuando tu plan global y preguntarte ¿es hacia allá para donde voy? ¿hacia dónde voy? e incluso ¿voy a alguna parte? 

SEMANA 4: EXTENDER LAS FRONTERAS

  1. Tratar de vivir de otra manera. No hay necesidad de hacer cambios abismales; puedes ir al trabajo por otro camino, entrar a un café al que nunca habías entrado o a una tienda hasta ahora desconocida. Al menos por una vez intenta practicar diferentes tipos de deporte; trata de hacer lo que nunca habías hecho. Durante un día normal, cuando hagas las cosas que normalmente haces pregúntate ¿qué puedo hacer de otra manera ahora mismo? Hay que crear la costumbre de probar algo nuevo cada día, y salir poco a poco de la rutina.
  2. Salir de la zona de confort. Por supuesto que todo lo anterior -si en verdad lo has hecho- ya habrá significado salir un poco de la zona de confort, pero te invito a ir más lejos, ver a la cara a tus miedos, y no sólo verlos a la cara sino combatirlos. Aquí puedo decir que soy partidaria de los métodos radicales ¿temes a las alturas? Pues ve a saltar en paracaidas ¿le temes a tu jefe? ve a su oficina con nuevas ideas para mejorar la eficiencia del lugar donde trabajes ¿tienes miedo de conocer gente nueva? entonces ve a una fiesta donde no conozcas a casi nadie -o a nadie a ser posible- para no tener la opción de esconderse tras conversaciones con algún camarada y dejar pasar la oportunidad de agarrar al toro por los cuernos y hablarle a gente nueva. Intenta probarte a ti mismo en situaciones “extremas“ como esas.
  3. Descansar. ¿y qué pensabas? ¿sólo hay que trabajar? No. Pero si vas a descansar es indispensable hacerlo fuera de casa, indispensable desconectar  internet y apagar el teléfono, también es indispensable hacerlo solo. En este último punto es igualmente esencial tener una buena y sincera ”retroalimentación". ¿qué ha pasado? ¿que ha cambiado? ¿qué cambios permanentes habrá en mi vida después de esto?.
Lo que te espera a mitad de este camino (no digo al final, porque este es un camino sin final) superará tus expectativas. Llevando a cabo estas sencillas instrucciones cada día y dándoles cabida en tu vida te sentirás en armonía, serás consciente de lo que puedes, verás la luz al final del túnel, y el sendero que va al camino correcto y que con el tiempo será tu camino.

miércoles, 3 de junio de 2015

Vampiros energeticos


Cuando hablamos de vampiros, nos vienen imágenes de películas de miedo. Vampiros, son seres maléficos, de capa negra y grandes dientes afilados. Hambrientos por adquirir sangre fresca, hacen todo lo posible por encontrar a sus víctimas, pues sobreviven gracias a ellas.
Pero existe otros tipos de vampiros con el que convivimos diariamente, los vampiros de energía. Ellos pueden ser nuestro hermano, marido o esposa, empleado, amigo, vecino, gerente….
Tu o yo, en un momento dado también podemos ser vampiros
Hay personas que practican el vampirismo continuamente, y lo han convertido en una filosofía de vida.

¿Por qué succionamos energía?

Bien, en primer lugar la mayoría de los vampiros de energía actúan inconscientemente, es decir, succionan energía sin saber lo que están haciendo.
Eso sucede porque no consiguen absorber las energías de las fuentes naturales y quedan en desequilibrio energético.
Cuando esas personas bloquean la entrada de éstas energías naturales, necesitan encontrar otras fuentes cercanas, que no son otras que las personas a su alrededor.
Por eso mismo todos nosotros probablemente hemos sido vampiros, en un momento de desequilibrio.

¿Cómo identificar y combatir a esas personas?

1. Vampiro Quejumbroso: se queja siempre, de todo y de todos. Cuando nos encontramos con él, ya se está quejando de porqué no le telefoneamos o no lo visitamos. Si tú aceptas la queja y te sientes culpable, abriéndole las puertas. Lo mejor es usar tu propia arma, quejándote a tu vez y preguntando por qué él no llama o aparece. Déjalo confuso, sin tiempo para responder y retírate rápidamente.

2. Vampiro Crítico: critica de todo y a todos.Ve la vida solamente por el lado oscuro. Dile “no” a sus críticas y nunca estés de acuerdo con él. La vida no es tan negra. Lo mejor es procurar cortar el contacto.
3. Vampiro Adulador: Adula el ego de la víctima, cubriéndola de elogios falsos, intentando seducirle.Mucho cuidado para no prestar oídos al adulador, pues él espera que el orgullo de la víctima abra las puertas del alma para succionar la energía.

4. Vampiro Reclamador: Reclama de todo y a todos. Se opone a todo, exige, reivindica, protesta sin parar. Lo más gracioso es que no siempre dispone de argumentos sólidos y válidos para justificar sus protestas. La mejor táctica es dejarlo hablando solo.

5. Vampiro Inquiridor: Su lengua es una ametralladora. Dispara preguntas sobre todo y no da tiempo para que la víctima responda. Verdaderamente él no quiere respuestas sino desestabilizar el equilibrio mental de la víctima, perturbando su flujo de pensamientos. Para salir de sus garras, no te preocupes por buscar respuestas. Responde haciéndole una pregunta bien personal, contundente y procura apartarte en cuanto te sea posible.

6. Vampiro Lamentoso: son los lamentadores profesionales, que desde hace años lloran sus desgracias. Para succionar la energía de la víctima, ataca por el lado emocional y afectivo. Llora, se lamenta y hace cualquier cosa para despertar pena. La víctima es siempre la desafortunada. Corta sus lamentaciones diciendo que no te gusta, pues no resuelven ninguna situación.

7. Vampiro Pegajoso: Utiliza la sensualidad y sexualidad de la víctima. Parece un pulpo queriendo envolver a la persona con sus tentáculos. Succiona la energía seduciendo o provocando náuseas y repulsión. En ambos casos estarás desestabilizado y vulnerable. Inventa una disculpa y huye rápidamente.

8. Vampiro Grillo Parlante: La puerta de entrada que él quiere derrumbar es tu oído. Puede hablar durante horas y, mientras mantiene la atención de la víctima ocupada, succiona su energía vital. Para librarte inventa una disculpa, levántate y vete.

9. Vampiro Hipocondríaco: cada día aparece con una enfermedad nueva. De esa forma llama la atención de los demás, despertando preocupación y cuidados. Mientras describe los pormenores de sus males y cuenta sus interminables sufrimientos, roba la energía del oyente, que después se siente pésimo.

10. Vampiro Conflictivo: para él el mundo es un campo de batalla donde las cosas solamente serán resueltas a golpes. Quiere que la víctima compre su pelea provocando en ella un estado de rabia, irritación y agresividad. Ese es uno de los métodos más eficientes para desestabilizar a la víctima y robarle la energía. No cedas campo a la agresividad, procura mantener la calma y corta lazos con éste Vampiro.

Bien, ahora que ya conoces como actúan los vampiros de energía, líbrate de ellos lo más rápido posible.
Acuérdate que tú o yo, en un momento dado, lo hemos sido y podemos serlo si no empleamos un antídoto infalible "AJOS". Ajos llenos de dientes de CONSCIENCIA, ¡no es original! En nuestras manos está tomar estas poderosas vitaminas.
(Fuente: Charo Amate)